Guerra en Siria

Siria: convoy de ayuda llegó a Guta Oriental pese a nuevos bombardeos

Camiones de la Media Luna Roja transportan ayuda humanitaria como parte de un convoy del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la ONU en la ciudad de Duma, en el enclave de Guta Oriental, el 9 de marzo de 2018.
Camiones de la Media Luna Roja transportan ayuda humanitaria como parte de un convoy del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la ONU en la ciudad de Duma, en el enclave de Guta Oriental, el 9 de marzo de 2018. Hamza Al-Ajweh / AFP

Una entrega de ayuda logró acceder al asediado enclave rebelde este 9 de marzo y, pese a nuevos ataques de las fuerzas gubernamentales aliadas de Bashar al-Asad, lograron realizar el reparto.

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El coordinador residente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Siria, Ali al-Za’tari, explicó que el convoy que ingresó a Guta Oriental es uno que no pudo ser descargado el lunes 5 de marzo, cuando los combates obligaron a su partida prematura.

En un primer momento, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) aseguró que no había habido ataques aéreos en Guta Oriental por primera vez desde que comenzó la última ofensiva terrestre del gobierno, pero poco después del ingreso de la delegación de 13 camiones con paquetes de alimentos, informó sobre la reanudación de los bombardeos.

En la misma línea, Al-Za’tari advirtió que las ofensivas se retomaron “a pesar de las garantías de seguridad de las partes, incluida Rusia”. En ese sentido, el funcionario pidió el cese de las hostilidades en la zona e instó a la calma en Siria para permitir la entrega de ayuda bajo las condiciones de seguridad necesarias.

Más tarde, la televisión estatal siria aseguró que los rebeldes dispararon con balas y morteros desde sus bases en el cruce de al-Wafidin, a través del cual el convoy había ingresado a Guta Oriental.

Finalmente, según contó un funcionario de la Cruz Roja Internacional a la agencia Reuters, el convoy logró descargar el cargamento, compuesto de 2.400 paquetes de comida para 12 mil personas y 3.240 bolsas de harina.

El fuego incesante sobre Guta Oriental ha puesto a los civiles en una situación crítica. A salvo en refugios subterráneos, pero privados de agua y comida, los habitantes se enfrentan al dilema de salir a buscar suministros o quedarse en los bunkers.

“La situación es relativamente buena hoy. El bombardeo se alivió un poco y ya no es intenso”, dijo Bilal Abu Salah, un residente de Duma, a la agencia Reuters antes de la reanudación de los ataques aéreos. Pero agregó que la escasez sigue siendo aguda, causando grandes dificultades. “Familias enteras comen una comida en varios días”, alertó.

Según la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), desde el inicio de la última campaña gubernamental en Guta Oriental, más de mil personas murieron, mientras que el OSDH sitúa el número en 940 civiles fallecidos.

Por otro lado, los bombardeos afectaron a las instalaciones médicas, lo cual se suma a la escasez de equipos que han dificultado el tratamiento de los heridos. En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los ataques contra puntos sanitarios en Siria están en aumento.

Pese a esto, Damasco y sus aliados de Moscú justificaron la campaña en Guta Oriental porque la consideran necesaria para detener el bombardeo de los rebeldes en la cercanía de la capital siria y para acabar con la que consideran una amenaza insurgente islamista sobre los civiles en la zona.

Desde el comienzo de la campaña, el ejército sirio recuperó casi todas las tierras de cultivo en Guta Oriental gracias a los incesantes ataques aéreos, que redujeron a la mitad la zona de control de los rebeldes.

Según la televisión estatal, las tropas del gobierno de Bashar al-Asad tomaron el control de la aldea de Beit Sawa, luego de que el jueves 8 de marzo los rebeldes recuperaran algunas posiciones en ese lugar.

Con Reuters

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