Los alemanes RWE y E.ON anuncian una operación que cambiará el sector energético

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Berlín (AFP)

Los grupos alemanes de energía RWE y E.ON anunciaron este domingo una gran operación de intercambio de actividades y de capital por un valor de más de 20.000 millones de euros (25.000 millones de dólares).

Esta decisión supone un gran cambio para el sector energético en un momento en que el país abandona la energía nuclear, y una reestructuración de la producción, la distribución y la comercialización de la electricidad y del gas en Alemania y otros lugares de Europa.

El acuerdo de principio, anunciado por RWE, conducirá a un nuevo reparto de papeles entre las dos empresas, otrora competidoras. Aún está pendiente que los accionistas de las sociedades implicadas y las autoridades de la competencia aprueben el movimiento.

Así, RWE se concentrará en la producción de energía, convencional y renovable, y E.ON en la distribución de la energía y de su comercialización.

RWE pasará a formar parte de alrededor del 17% de capital de E.ON a través de una ampliación del mismo.

"Durante décadas, E.ON y RWE fueron férreos rivales, ahora se pusieron de acuerdo en una espectacular transacción que reconfigurará el mercado europeo de la energía", consideró el diario económico Handelsblatt en su página de internet.

La operación prevé la venta a E.ON y posterior desmantelamiento de Innogy, una filial de RWE creada hace dos años para reagrupar sus actividades de producción de energía renovable y las redes de distribución y comercialización de electricidad.

Su director general Peter Terium fue despedido en diciembre ante los decepcionantes resultados de Innogy.

La transacción valora Innogy en unos 22.000 millones de euros y E.ON hará una oferta de compra a los accionistas minoritarios. Después la actividad de producción de energías renovables de la filial pasará a REW, mientras que E.ON conservará sus dos otros pilares.

RWE comprará también a E.ON por 1.500 millones de euros sus partes minoritarias en dos de sus centrales nucleares alemanas, en Emsland y Gundremmingen.

En Alemania quedan apenas un puñado de centrales de átomo que producen un 15% de la electricidad del país. Más del 30% de la energía procede de las renovables y esta proporción debe alcanzar en teoría en 80% para 2050.