Caso Serguei Skripal

Theresa May ve “muy probable” la responsabilidad de Rusia en el caso Skripal

Theresa May mostró su preocupación y calificó el intento de asesinato como un acto que "puso las vidas de civiles en riesgo".
Theresa May mostró su preocupación y calificó el intento de asesinato como un acto que "puso las vidas de civiles en riesgo". Leon Neal / Reuters

Crece la tensión entre Londres y Moscú a medida que avanzan las investigaciones en torno al caso Skripal. Las declaraciones de Theresa May dejan abierta la posible participación de Rusia en el hecho.

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Este lunes 12 de marzo la primera ministra Británica Theresa May presidió la reunión del Consejo Nacional de Seguridad, una instancia conformada por los jefes de las principales agencias de seguridad y algunos ministros que conforman el gabinete del gobierno británico.

La máxima autoridad en el Reino Unido se había mantenido muy cauta en cuanto al tema sobre el posible envenenamiento al exespía ruso Serguei Skripal.

Sin embargo, tras presidir el Consejo de Seguridad, el cual se centró en las investigaciones que adelanta la policía antiterrorista británica por el intento de asesinato a Skripal, May emitió una frase que seguramente generará reacciones fuertes.

May afirmó que es “altamente probable” que Rusia sea responsable por el envenenamiento del doble agente Serguei Skripal y su hija Julia el pasado domingo 4 de marzo.

Durante su presentación al poder legislativo, la jefa de Estado británica señaló que las investigaciones realizadas habían determinado que la sustancia utilizada era de naturaleza militar y que Rusia “está en capacidad de fabricarla”, agregó May.

"Está ahora claro que el señor Skripal y su hija fueron envenenados con un agente nervioso de naturaleza militar de un tipo desarrollado por Rusia. Es parte de un grupo de agentes nerviosos conocidos como Novichok”, afirmó May delante de los parlamentarios británicos.

La titular británica refirió que “expertos de talla mundial” han analizado la sustancia encontrada y afirman que Rusia en el pasado fabricó dicho elemento y que actualmente cuenta con la experiencia para producirlo.

La jefa del Gobierno británico destacó que el embajador ruso en el Reino Unido fue citado por el ministro de Relaciones Exteriores británico para aclarar si el envenenamiento Skripal, quien laboró como espía para Rusia y luego fue captado por el MI6 británico se trató de "una acción directa del Estado ruso".

Durante la reunión sostenida con los representantes de seguridad May mostró su preocupación por el caso, no solo limitándose al “intento de asesinato” sino que calificó la acción como un acto “indiscriminado y temerario contra el Reino Unido que ha puesto las vidas de civiles inocentes en riesgo", declaró May.

Rusia califica como “acto circense” las acusaciones de May

Rusia reaccionó rápidamente ante la posición asumida por Theresa May. En este sentido, María Zajárova, portavoz de la cancillería rusa, dijo que "esto es un espectáculo circense en el Parlamento británico. Las conclusiones son claras: una nueva campaña de propaganda informativa basada en provocaciones", destacó la representante del gobierno ruso.

Previamente, un portavoz del gobierno ruso en el Reino Unido había manifestado que May y su gobierno estarían “jugando una partida peligrosa” en torno al caso, al involucrar a Rusia como responsable del hecho.

"La actual política del Gobierno del Reino Unido hacia Rusia es una partida muy peligrosa jugada con la opinión pública británica, que no solo encarrila la investigación por una senda política que no ayuda sino que además tiene el riesgo de llevar a consecuencias más serias para nuestras relaciones a largo plazo", refirió la fuente según EFE.

El representante de la embajada rusa en Londres ha redactado un comunicado en el cual califica los pronunciamientos del Reino Unido como una “campaña antirrusa” dentro de los medios que ha generado indignación.

"Nuestros compatriotas y los británicos de origen ruso están preocupados sobre su futuro en este país. Periodistas rusos que trabajan en el Reino Unido están recibiendo amenazas", agregó la fuente.

Skripal de 66 años  y su hija de 33, aún permanecen hospitalizados tras ser encontrados inconscientes el pasado domingo 4 de marzo en la localidad de Salisbury. Un oficial que se apersonó al sitio y asistió al agente ruso también debió ser internado por presentar complicaciones de salud.

Con EFE

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