Alemania - 'Gran coalición'

Angela Merkel es investida por cuarta vez como canciller de Alemania

La canciller alemana afronta su cuarto período bajo el manto de la "gran coalisión" y el crecimiento de la ultradercha en el parlamento
La canciller alemana afronta su cuarto período bajo el manto de la "gran coalisión" y el crecimiento de la ultradercha en el parlamento Clemens Bilan /EFE

Angela Merkel estará 4 años más al frente del Gobierno alemán. Este período no será fácil pues que tiene en contra a parte de su propio partido, una crisis por desigualdad que se avecina y los avances de la ultraderecha dentro del Parlamento.

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Angela Merkel tiene 63 años y 12 de ellos ha estado al frente del poder en Alemania. Este miércoles 14 de marzo fue juramentada por el presidente del país Frank-Walter Steinmeier para asumir un nuevo mandato como canciller (su cuarto) luego de que la cámara baja de ese país aprobara su designación con 364 votos a favor y 315 en contra.

Sin embargo, la llamada “Reina de Europa” reconoce que tendrá un difícil camino de transitar por los próximos cuatro años. Merkel y su partido vienen de afrontar una de sus peores crisis, de la que muchos creyeron que era el final de su carrera.

Formar un Gobierno tras las elecciones del pasado 24 de septiembre de 2017 en Alemania fue un proceso complejo de casi seis meses. Ello obligó a Merkel a ofrecer importantes concesiones, siendo la más cuestionada el ceder la cartera de finanzas a los integrantes del Partido Socialdemócrata dentro de la gran coalición.

En su momento la canciller alemana reconoció en la televisión pública de su país que “la decisión fue dolorosa pero aceptable (...) la alternativa hubiera sido no formar Gobierno. En ese sentido, el partido ha pagado un alto precio por una nueva gran coalición pero es un precio que se puede defender ”, sostuvo Merkel para defenderse de los ataques.

Qué le espera a Merkel en su nuevo Gobierno

Hay dos aspectos que hay que tener en cuenta para este periodo de cuatro años. El primero está relacionado con el tema económico y la preocupación de los alemanes ante las desigualdades que existen. También el del surgimiento de la “ultraderecha” como fuerza política y su mayor oposición dentro del Bundestag.

En cuanto al tema económico, Alemania ha estado sumergida en los últimos años en un declive industrial que ha elevado la sensación de inseguridad entre los trabajadores, una situación que contrasta con el crecimiento económico y el bajo desempleo durante los últimos 11 años.

La desigualdad ha sido un elemento en contra dentro de las políticas económicas impulsadas por Merkel. Si bien la economía alemana creció un 22% entre los años 1991 y 2014, y el incremento de ingresos se ubicó en un 12%, los beneficios no han sido para todos por igual.

La ahora canciller no comentó sobre la desigualdad durante la campaña a pesar de que su lema estuvo centrado en “prosperidad y seguridad para todos”. Sin embargo, en el período de mayor crecimiento económico, los de mejor poder adquisitivo vieron crecer sus ingresos en un 27%, la clase media tuvo un aumento de 9% mientras que los sectores inferiores vieron una reducción de sus recursos en un 8%.

Aunado a ello, la canciller alemana deberá sortear el crecimiento del porcentaje de alemanes en riesgo de caer en pobreza, el cual pasó de 11% a 16% en las últimas dos décadas.

Para afrontar estas situaciones, Merkel ha dejado claro durante su discurso que estima que la coalición se consolide en pro del bienestar de los alemanes. En este sentido, el Ministerio de Finanzas, en manos de los socialdemócratas, deberá trabajar en conjunto con el Ministerio de Economía el cual está en sus manos.

La ultraderecha, una amenaza para el Gobierno Merkel

Otro punto que deberá centrar la atención de la canciller alemana será el referente al 21% de votos que obtuvo el partido Alternativa para Alemania (AfD) dentro del parlamento alemán. Esta organización agrupa criterios xenófobos que estaban ocultos por años en el país y ahora salen a la luz bajo el marco de supuesta respetabilidad.

"Alemania no puede absorber el peso de la inmigración ilegal a la que Merkel abrió las puertas. La gran coalición ni se plantea luchar contra los abusos de quienes acuden aquí para aprovecharse de nuestro sistema social", declaró Alice Weidel, líder parlamentaria de la organización.

Por ahora Merkel no se ha pronunciado al respecto. Puertas para adentro reconoce que debe trabajar a favor de la consolidación de la coalición establecida lo antes posible, afrontar las luchas internas de su partido por las concesiones y sortear los embates que desde la ultraderecha vendrán en el Parlamento.

Con EFE

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