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Stephen Hawking: un adiós universal para una mente infinitamente curiosa

El científico británico Stephen Hawking durante una rueda de prensa en Nueva York, Estados Unidos, el 12 de abril de 2016.
El científico británico Stephen Hawking durante una rueda de prensa en Nueva York, Estados Unidos, el 12 de abril de 2016. Jason Szenes / EFE

El mundo se despide de una de las mentes más brillantes de la ciencia: Stephen Hawking. Organizaciones, personajes y líderes políticos rinden homenaje a su legado.

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Stephen Hawking tenía 76 años y una mente curiosa. Se declaraba ateo, aunque en el transcurso de su carrera científica se reunió con cuatro papas. Su vida era el estudio de la física. Detrás de sus lentes de marco dorado brillaba su pasión por la investigación astronómica, por los agujeros negros, por las estrellas.

Nació y murió en Reino Unido. Cuando tenía 22 años una enfermedad sacudió su historia. Las secuelas del padecimiento de una esclerosis lateral amiotrófica redujeron el movimiento de su cuerpo. Quedó casi paralizado y, ante la imposibilidad de caminar, aprendió a vivir sobre una silla de ruedas.

Se comunicaba a través de un sintetizador de voz. Hablaba como un robot, pero pensaba como un genio. Apenas podía mover los ojos y un dedo. Pero uno solo le bastó para mover el mundo. Sus indagaciones y la manera en la que logró unificar la teoría de la relatividad y la de la mecánica cuántica, dos de los hitos físicos más importantes del siglo XX, le valieron para recibir una docena de doctorados honoris causa y diez distinciones internacionales.

Era el mayor de cuatro hijos, fue padre tres veces y se casó dos, pero su matrimonio más importante fue con la ciencia, esa amante a la que no abandonó jamás y que, tras su encuentro con la muerte, en su tranquila residencia en Cambridge, lo convirtió en el eje de un adiós universal.

Desde observatorios, laboratorios, escuelas, sedes parlamentarias, calles e incluso el vaticano, miles de personajes rinden homenaje a su legado, a la huella de quien vivió con la meta de responder cada día un nuevo porqué.

Una despedida inspirada en las estrellas

La Universidad de Cambridge está incompleta. Falta Hawking. Allí, grupos de estudiantes y docentes llevan ofrendas florales en su memoria, en honor a quien fue profesor en esta institución desde 1979 hasta 2009. Todos hacen fila para dejar mensajes de condolencia en un libro que busca que preservar su recuerdo.

En una playa de la India llamada Puri, el artista Sudarsan Pattnaik se inspiró en las estrellas para levantar una escultura de arena en la que se aprecia su silueta frente al fondo de la cúpula celeste.

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Científicos y líderes políticos se unen al homenaje

Horas después de la muerte del físico, la primera ministra británica, Theresa May, lo calificó como una mente "extraordinaria". Tras su pronunciamiento, el astrofísico Martin Rees se refirió a él como un ejemplo de voluntad y persistencia, como un reflejo de lo que es capaz de lograr alguien aferrado a la sed de conocimiento y a la vida.

Para el divulgador científico estadounidense Neil deGrasse Tyson, su fallecimiento deja un "vacío intelectual" muy difícil de llenar. Una especia de "agujero negro" en el estudio de la ciencia.

Desde Suiza también fue recordado este "gigante", como le llamaba a Hawking Gian Guidice, el director del Departamento de Física Teórica de la Organización Europea para la Investigación Nuclear, Cern, quien afirmó que sus descubrimientos serán la inspiración de futuras exploraciones.

Con una emotiva foto, el expresidente estadounidense Barack Obama se unió a la lluvia de condolencias en redes sociales. En su cuenta oficial de Twitter, el exmandatario se despidió de Hawking con el deseo de que se divierta entre las estrellas.

Sus aportes a la cosmología cuántica fueron reconocidos por el Observatorio Vaticano Astronómico, el cual extendió su pesar y recordó el valor de sus contribuciones, las mismas que quedarán plasmadas entre quienes lo vieron luchar por demostrar que ningún espíritu está discapacitado. Todo un adiós universal para una mente infinitamente curiosa.

Con EFE y Reuters

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