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Comicios rusos

Vladímir Putin se perfila como vencedor de las elecciones presidenciales en Rusia

Con una campaña centrada en el nacionalismo y las potencialidades de Rusia en el expectro internacional, Putin cerró su campaña y se perfila como el claro ganador
Con una campaña centrada en el nacionalismo y las potencialidades de Rusia en el expectro internacional, Putin cerró su campaña y se perfila como el claro ganador Eduard Korniyenko / Reuters

Vladímir Putin podría quedarse en el Kremlin para un segundo período consecutivo y un cuarto mandato como presidente de la nación más grande del mundo. La admiración en el país contrasta con la mirada internacional donde es visto con recelo.

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La jornada electoral más larga se realizará el próximo 18 de marzo en Rusia, el país más grande del mundo y con 11 husos horarios que hacen que cualquier tipo de comicios nacionales sean un verdadero maratón de horas.

El actual presidente Vladímir Putin, conocido como “el hombre fuerte del Kremlin”, podría ganar su derecho a permanecer 6 años más, hasta el 2024, si los pronósticos que dan los sondeos se cumplen, los cuales le otorgan 69% de intención contra Pavel Grudini del Partido Comunista que está en segundo lugar con el 7% de intención de voto, mientras que el ultra nacionalista Vladimir Zhirinovski tiene un 5%, según publica la firma encuestadora VTsIOM.

Estos comicios, en los que unos 107 millones de electores están llamados a las urnas, ocurren en medio de una fuerte tensión entre el Kremlin y varios países de occidente que han puesto sobre la mesa la necesidad de replantear su estrategia en cuanto a la política internacional de Rusia para así alcanzar esa añorada posición de líder en la escena mundial y de nación influyente.

Las recientes sanciones impuestas por el Reino Unido como represalia por la supuesta participación de Rusia en el envenenamiento del exespía ruso, Sergei Skripal, y su hija Yulia, dieron la clara señal de un aumento en el ya marcado distanciamiento con el resto de Europa y Estados Unidos que comenzó tras la llegada de Putin al poder en 2012, cuando la guerra en Siria llevaba poco más de un año, y comenzaba la crisis en Ucrania.

Mientras Londres anunciaba la expulsión del Reino Unido de 23 diplomáticos rusos, el presidente y candidato, Vladímir Putin aterrizaba en Sebastopol, una ciudad en la península de Crimea, la región que Rusia se anexó a través de un cuestionado referendo y que participará por primera vez en una elección presidencial desde su incorporación como una república más de las que conforman la federación de Rusia.

A esto se suman los reclamos de la comunidad internacional por el respaldo que Rusia da al ejército de Siria y al presidente Bashar al Assad en el conflicto sirio, en los que ha participado o asistido en la realización de sangrientos bombardeos en diferentes regiones de ese país. Estos ataques han dejado cientos de miles de víctimas mortales, en medio del fuego cruzado entre los rebeldes y las tropas del Gobierno.

Pero no todas las tensiones vienen de territorios más allá de las fronteras de la federación. En el ámbito nacional no deja de sorprender la ausencia en los comicios del líder opositor más reconocido entre los electores, Alexei Navalni, quien ha movilizado a miles de personas para manifestarse contra la corrupción estatal y a quien se le tiene una condena judicial en su contra.

Según los analistas, Putin tiene asegurado su billete para un segundo mandato consecutivo y el cuarto como presidente de Rusia después de haber sido elegido en el año 2000 para un periodo de 4 años, reelegido en 2004 hasta el 2008, año en el que cedió el mando a Dimitri Medvedev y de quien recibió de nuevo el poder en 2012 para un mandato de 6 años, tras una modificación a la constitución que estipuló extender el periodo presidencial. Durante el mandato de Medvedev, Putin fue su primer ministro.

Con EFE y AFP.

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