¿Qué pasará con los rebeldes sirios y los civiles de Guta Oriental?

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Beirut (AFP)

El régimen sirio lleva a cabo desde hace un mes una ofensiva contra el enclave rebelde de Guta Oriental, a las puertas de Damasco, y para muchos observadores el destino del bastión, de donde se evacúa a los combatientes y huyen los civiles, parece sellado.

- Obligados a negociar -

El régimen de Bashar al Asad comenzó la ofensiva contra este bastión rebelde el 18 de febrero y reconquistó hasta ahora el 80% del territorio. Los rebeldes sólo controlan tres sectores, aislados entre ellos.

Uno de ellos está en el norte de Guta, alrededor de Duma. Lo controla el grupo islamista Jaish al Islam. Otro de los sectores está al oeste. La ciudad de Hasrata es la más importante de esa zona, que está controlada por el grupo Ahrar al Sham. El tercer sector, más al sur, está bajo el control de los combatientes de Faylaq al Rahman.

"Los combates cesarán en algún momento, y entonces van a negociar. Las negociaciones podrán durar algún tiempo", dice Fabrice Balanche, experto de Siria.

Aron Lund, del centro de reflexión estadounidense The Century Foundation, comparte esta opinión. La división de esta región en sectores permite al régimen hablar por separado con los diferentes grupos rebeldes.

El régimen ya utilizó esta táctica en el pasado. Varios bastiones rebeldes sufrieron una campaña de bombardeos y un sitio asfixiante, como la ciudad de Homs (centro) en 2012 o Alepo (norte) en 2016. Los rebeldes y civiles fueron entonces evacuados, principalmente hacia la provincia de Idlib (noroeste), la única que escapa en gran parte al control del régimen.

- ¿Qué tipo de acuerdo? -

Los rebeldes, que dicen rechazar toda evacuación, se declaran no obstante dispuestos a iniciar "negociaciones directas" con Rusia, bajo el auspicio de la ONU, para obtener un alto el fuego.

Pero según Thomas Pierret, del CNRS francés, aunque se destaquen por su destreza en la guerra urbana, los rebeldes no pueden "hacer gran cosa ante la potencia de fuego" del régimen.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) ya hay negociaciones entre algunas facciones rebeldes y el régimen y su aliado ruso.

Lund señala que a diferencia de otras provincias "los rebeldes de Guta son mayoritariamente oriundos de esa región".

Las negociaciones podrían incluir un posible "acuerdo de reconciliación", según el OSDH, que garantizaría que Jaish al Islam permanezca en Duma, a cambio de su desarme con el despliegue de la policía militar rusa, el regreso de las instituciones del régimen, pero sin que ingresen las fuerzas sirias. Jaish al Islam tendría unos 6.000 combatientes, según Balanche.

Los rebeldes que rehúsen deponer las armas podrían beneficiarse de un "acuerdo de evacuación", principalmente hacia los sectores controlados por los rebeldes en Deraa (sur), según el OSDH.

Los combatientes de otros grupos, como Faylaq al Rahman --unos 3.000 según Balanche-- partirían, según el OSDH, hacia regiones controladas por esta milicia en el norte, en la provincia de Alepo o la vecina Idlib.

Lo mismo ocurriría con Hayat Tahrir al Sham, que sumaría unos centenares de combatientes según el OSDH, o Ahrar al Sham, presente en Harasta.

- ¿Y los civiles? -

Antes de la ofensiva, el enclave rebelde de Guta Oriental tenía unos 400.000 habitantes, según la ONU.

Desde el jueves huyeron más de 50.000 civiles de esa región, según el OSDH. La mayoría no tiene más opción que ir a los territorios controlados por el régimen.

Lund recuerda que en el pasado, cuando se reconquistaron algunos bastiones rebeldes, algunos civiles pudieron a veces quedarse.

"La gente sólo busca sobrevivir, salvar a sus familias, y continuar su vida, cualquiera que sea la autoridad a cargo de su ciudad", precisa.

Pero en Guta, observa, algunos no podrán quedarse: los opositores al régimen temen "actos de venganza, arrestos, torturas".

"Los hombres que estén en la franja de edad para ser enrolados no querrán serlo" y querrán partir, añade. Sus familias querrán seguirlos. Estos podrían por lo tanto ser objeto de un "acuerdo de evacuación" como el de Alepo en 2016.