Estados Unidos presiona a China en el G20

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Buenos Aires (AFP)

Estados Unidos optó por mantener la presión sobre China en la reunión de ministros de finanzas del G20 en Buenos Aires, al afirmar que no teme una guerra comercial y sin aclarar si sus aliados quedarán exentos de los aranceles al acero y el aluminio.

Una guerra comercial "no es nuestro propósito, pero no le tememos", dijo este martes el secretario del Tesoro Steven Mnuchin al cierre de la reunión de dos días en la que defendió los aranceles anunciados por el presidente Donald Trump, con los que se gravarán en 25% las importaciones de acero y 10% las de aluminio.

En sus declaraciones, Mnuchin cuestionó directamente a China. "En el G20 hay un deseo general de ver a China abrir sus mercados de manera que podamos entrar en ellos igual como ellos entran en los nuestros, en una relación comercial mucho más equilibrada y recíproca".

El secretario estadounidense no aludió a ningún otro país, pese a que aliados como la Unión Europea y la propia Argentina le han pedido ser eximidos de los nuevos aranceles, como fue acordado para Canadá y México, socios de Washington en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Los europeos aprovecharon las reuniones bilaterales con Mnuchin para insistirle en que no son responsables de la crisis del acero, provocada por la sobre-producción de China que inunda el mercado mundial con productos baratos.

Pero Mnuchin evitó declarar sobre esos pedidos. "Los debates están en desarrollo. Esperemos que el presidente tome una decisión prontamente", dijo.

El ministro argentino Nicolás Dujovne, anfitrión del encuentro, fue prudente en sus respuestas.

"Estamos esperando una resolución de Estados Unidos que no tiene por qué ser inmediata. Estados Unidos ha tomado una resolución sobre una parte muy pequeña de su comercio exterior, no hay la percepción de que estamos a las puertas de una guerra comercial", matizó Dujovne.

Pero el ministro francés Bruno Le Maire exigió una exención sin condiciones.

"No puede haber condiciones. Solamente le explicamos a nuestros amigos estadounidenses que la decisión que quieren tomar no es la apropiada", dijo Le Maire.

Antes de las declaraciones de Mnuchin, los ministros habían redactado un comunicado final en el cual expresaron su preocupación de que las "tensiones económicas" actuales afecten el crecimiento mundial.

La reunión del G20 recordó que la solución debe ser multilateral, pese a la incapacidad de la comunidad internacional para frenar la sobre-producción china o las medidas unilaterales de Estados Unidos.

- Tensiones fiscales -

Otro asunto que suscitaba tensiones entre Estados Unidos y Europa fue la propuesta para gravar a las grandes empresas digitales, como Google, Amazon, Facebook o Twitter, cuyas prácticas de optimización fiscal son cuestionadas con frecuencia.

Pero en ese punto, los ministros se comprometieron a buscar soluciones de consenso antes de 2020.

El comisario europeo Pierre Moscovici aprovechó su viaje a Buenos Aires para dar un mensaje de tranquilidad a Estados Unidos antes de presentar el miércoles en Bruselas su proyecto de gravar a las firmas digitales.

"No se trata para nada de medidas de represalia ni tampoco de medidas anti estadounidenses", afirmó, al asegurar que la propuesta impositiva abarca a todas las grandes compañías digitales más allá de su nacionalidad.

El presidente del Banco Central argentino, Federico Sturzenegger, refirió luego que "hubo consenso sobre la necesidad de que el G20 continúe avanzando para gravar las nuevas formas de la economía digital, donde hay un vacío".

- Cripto-activos -

Para los ministros de Finanzas fue más sencillo ponerse de acuerdo sobre el tema de las monedas virtuales y el bitcoin, que rechazaron considerar como moneda soberana, al alertar también sobre los riesgos de que sean usadas para el blanqueo de capitales o para financiar el terrorismo.

"Los cripto-activos no cumplen con las funciones clave de una moneda soberana", afirmaron los ministros en el comunicado final.

Al reconocer que los cripto-activos pueden contribuir a mayor eficacia e inclusión en el sistema financiero, los ministros expresaron también su inquietud sobre cómo "proteger a consumidores e inversionistas, la integridad del mercado, la evasión fiscal, el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo".

"Hemos hecho importantes esfuerzos en este terreno en los años recientes y deberíamos evitar que un nuevo elemento como los cripto-activos escape a las normas comunes", dijo a la prensa el gobernador del Banco Central francés, François Villeroy.

En tanto, el ministro español Román Escolano sostuvo que "en estos momentos no podemos pensar que los cripto-activos sean un riesgo para la estabilidad financiera internacional, pero es un tema que tenemos que seguir activamente".