EE. UU. y Rusia

Trump y Putin se podrían reunir “en un futuro no demasiado distante”

El presidente estadounidense, Donald Trump, flanqueado por el vicepresidente Mike Pence, recibe al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, para un almuerzo de trabajo en la Casa Blanca en Washington, EE. UU. el 20 de marzo de 2018.
El presidente estadounidense, Donald Trump, flanqueado por el vicepresidente Mike Pence, recibe al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, para un almuerzo de trabajo en la Casa Blanca en Washington, EE. UU. el 20 de marzo de 2018. Jonathan Ernst / Reuters

El presidente de EE. UU. llamó a su homólogo ruso para felicitarlo “por su victoria electoral” y planear una próxima conversación sobre la carrera armamentística entre ambos países. No se ven personalmente desde la cumbre del G-20 en Hamburgo.

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Este martes 20 de marzo, el presidente de EE. UU., Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso Vladímir Putin para felicitarlo por su victoria en las elecciones rusas y acordar un encuentro entre ambos países “en un futuro no demasiado distante”.

El principal tema de discusión será el de la “carrera armamentística” entre EE. UU. y Rusia, aprovechando las declaraciones que hizo Putin este domingo sobre "que estar en una carrera armamentística no es algo muy bueno". Interpretado por Trump como un buen acercamiento, confía en que ningún otro país debe o puede alcanzar la lista de armas que tienen: “nunca permitiremos que nadie tenga nada cercano a lo que nosotros tenemos”.

Fue el mismo presidente estadounidense quien confirmó estos detalles a los periodistas en la Casa Blanca, antes de reunirse con el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman. "También tenemos que hablar sobre Ucrania, Siria y Corea del Norte, así que creo que probablemente veré al presidente Putin en un futuro no muy lejano", sentenció el mandatario.

Aún no hay más detalles de cuándo o dónde se llevaría a cabo esa reunión para dialogar sobre los desafíos mutuos, pero es un primer paso, teniendo en cuenta que no se ven cara a cara desde la cumbre del G-20 en Hamburgo, en julio pasado. Por ese entonces, la discusión estuvo marcada por la sospecha de la injerencia rusa en las presidenciales de 2016, sancionada por EE. UU.

Para el Kremlin, esta llamada es “la preparación de un posible encuentro de alto nivel” que tiene que ver con sus intereses comunes sobre Corea del Norte y un intento de “reducir la tensión en la península”. Ya que, pese a que el Gobierno de Trump ha promovido un incremento de armas nucleares con la excusa de la “amenaza rusa”, el mismo Trump admite que esa carrera armamentística “se está poniendo fuera de control”.

Además de este intercambio de ideas sobre las armas, los mandatarios Donald Trump y Vladímir Putin opinaron sobre una futura “cooperación económica” y otros intercambios comerciales.

De momento, un paso más en las relaciones ruso-estadounidenses, que no ha gustado a algunos legisladores republicanos como al senador de Kentucky, Mitch McConnell, para quien no son creíbles los resultados de las elecciones rusas; o como al senador por Arizona, John McCain, quien dijo que “un presidente estadounidense no lidera el mundo libre felicitando a dictadores que ganan elecciones farsantes”.

Con EFE y Reuters

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