El presidente francés se enfrenta a la prueba de una gran movilización

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París (AFP)

El presidente francés, Emmanuel Macron, se enfrenta este jueves a la mayor prueba que ha tenido su gobierno desde que asumió hace menos de un año, con una huelga ferroviaria que podría provocar graves perturbaciones y varias movilizaciones en todo el país.

Macron ha emprendido una serie de reformas laborales que incluyen un plan para la supresión de 120.000 puestos de trabajo en la función pública para recortar el gasto estatal.

El gobierno anunció también una reforma del sector ferroviario que incluye el fin del estatuto laboral del que gozan sus empleados.

Este estatuto, que incluye varias ventajas con respecto al régimen general de los trabajadores, sobre todo en cuanto a la jubilación, dejaría de aplicarse a los nuevos empleados.

Este jueves habrá huelgas en el transporte aéreo, la educación y la salud pública, en una jornada que se anuncia como la prueba más grande que deberá afrontar Macron desde una ola de manifestaciones a fines de 2017 contra su polémica reforma laboral.

Siete sindicatos de funcionarios franceses convocaron esta jornada de huelga en contra de la pérdida de poder adquisitivo y en defensa del estatuto de los empleados públicos, que según ellos está en riesgo.

Estos gremios esperan más de 140 protestas en toda Francia. Una primera jornada de acción el 10 de octubre reunió a cientos de miles de personas.

"Si no hacemos nada, el gobierno no va a ceder", dijo el miércoles Philippe Martinez, secretario general del poderoso sindicato CGT.

La fecha del 22 de marzo fue elegida deliberadamente para coincidir con la protestas de 1968 que desembocó las históricas movilizaciones de mayo de ese año.

La empresa estatal de ferrocarriles SNCF transporta cada día a cerca de 3,5 millones de pasajeros.

- Huelga de controladores -

El presidente francés, de 40 años, emprendió una serie de reformas en un país que muchas veces es considerado como refractario a los cambios.

"Francia no es un país reformable. Mucho lo han intentando y no lo lograron, ya que los franceses odian las reformas", dijo Macron en agosto, precisando que lo que busca es "transformar" el país "en profundidad para que encuentre el destino que le corresponde".

Pocos meses más tarde, en su mensaje de Año Nuevo, prometió que las transformaciones profundas comenzadas en 2017 "seguirían con la misma fuerza en 2018".

Algunos recuerdan todavía la masiva huelga de 1995, que fue la más importante movilización en Francia después de mayo de 1968 y que paralizó el tráfico ferroviario del país y que obligó a retroceder al gobierno de derecha que pretendía reformar el sector del transporte y las jubilaciones.

Según los datos entregados por la empresas pública de ferrocarriles, apenas el 40% de los trenes de alta velocidad (TGV) circularán el jueves en Francia y 25% de los trenes de medio recorrido.

La autoridad de aviación civil de Francia indicó que un tercio de los vuelos hacia y desde los principales aeropuertos de París -Roissy-Charles de Gaulle, Orly y Beauvais- serán cancelados el jueves debido a una huelga de controladores aéreos.