Paulina García: Lelio y Larraín pusieron "una bandera en la luna" para el cine chileno

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Toulouse (Francia) (AFP)

La misma jovialidad que reflejaba en su papel en "Gloria" transmite en la vida real la actriz chilena Paulina García, invitada de honor en el festival Cinelatino de Toulouse, donde sigue regocijándose del Óscar a "Una mujer fantástica".

Pregunta: De alguna manera, usted está vinculada a este Óscar a la mejor película extranjera, puesto que su director, Sebastián Lelio, se dio a conocer con su filme "Gloria", que le valió a usted el Oso de Plata en la Berlinale.

Respuesta: Sí, ha sido una celebración tras otra. Menos mal que vino el festival (de Toulouse) porque si no seguíamos celebrando ¡y el cuerpo ya no da para más!

P: ¿Cómo explica el ascenso del cine chileno, encarnado sobre todo en Lelio y Pablo Larraín?

R: En los años 1990 aumentaron notablemente las escuelas de cine. Pero en países como Chile hay que ser muy duro para resistir los embates de la falta de dinero, de producción, de apoyo...

Ellos sobrevivieron y, logrando estar en los grandes festivales, pusieron una bandera en la luna. Están arrastrando con ellos a un contingente de cineastas y a quienes vienen detrás, como Moisés Sepúlveda y Claudia Huaiquimilla. Ellos ahora tendrán más posibilidades y espero que se traduzca en más coproducciones.

P: Precisamente sus dos últimas películas "La novia del desierto" y "La cordillera" son coproducciones. ¿Es esta una condición indispensable para el futuro del cine latinoamericano?

R: Lo es para el cine independiente en el mundo, es la única salida real de la dictadura del dinero.

Como actriz, es un plus. Cuando trabajo fuera se acaban todos los problemas cotidianos de mi casa. Me meto en una especie de nave espacial donde no hago más que tener ese universo. Además, ¡de lejos una encuentra tan maravilloso su país!

- P: ¿Ha vuelto a ver "Gloria"?

- R: La última vez fue durante la gira de presentación en Chile. Nunca vuelvo a mirar lo que hice. No me parece entretenido mirarse una y otra vez.

- P: ¿Cómo se encaja la celebridad cuando llega después de los 50?

- R: Es más difícil que te ofrezcan buenos papeles. Hay muchas historias con personajes de entre 20 y 30 años. Pero también hay más actrices jóvenes, no todas llegan a los 50, muchas se quedan en el camino.

Antes de "Gloria", yo ya no tenía ninguna pretensión. Pensaba que me habían pasado demasiadas cosas buenas en la actuación. Pero si me hubiese sucedido a los 20, me habría sobrepasado, no habría sabido qué hacer con el tsunami que significó la película.

- P: En el festival de Toulouse, participará en un debate sobre la mujer en el cine chileno. ¿Cómo define su situación?

- R: Es una lástima que tengamos que hacer una diferenciación de género en estos tiempos. Me gusta tanto trabajar con hombres como con mujeres y quisiera que cuando pase este momento (de reivindicación), dejemos de separar sus trabajos.

En Chile, la mujer está subiendo peldaños en cuanto a la igualdad. Pero por ejemplo, las actrices no recibimos el mismo sueldo que los actores.

A nivel general, las mujeres vamos a mantener el legado de (la expresidenta) Michelle Bachelet: las pensiones, las horas laborales, la justicia social, el aborto en las tres causales... Ella buscó además la paridad a nivel ministerial.

- P: ¿Cuáles son sus próximos proyectos?

- R: A mi regreso a Chile voy a rodar "Algunas bestias", de Jorge Riquelme, filmaremos en 10 días porque no hay plata. Se trata de la historia de una familia donde sus miembros viajan a una isla de vacaciones y se vuelven un poquito locos.

En mayo, se estrenará en España una serie que filmé en Barcelona, "Matar al padre", de Mar Coll.

También estoy en un proyecto para el que nos acaban de dar un fondo en México sobre la poeta chilena Gabriela Mistral (premio Nobel), así como una película de ficción basada en la estafa de la empresa Polar.