Relativa calma en Manbij ante el temor de una ofensiva de Turquía

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Manbij (Siria) (AFP)

En la ciudad de Manbij, en el norte de Siria, controlada por los kurdos, reina una relativa calma en medio de la angustia de una posible ofensiva de Turquía.

Una sola cosa tranquiliza: la presencia de tropas estadounidenses desplegadas en la región para apoyar a los combatientes kurdos que luchan contra los últimos focos en Siria controlados por los yihadistas de Estado Islámico (EI).

Situado en una zona fronteriza de Turquía, Manjib está en la mira de Ankara. La ciudad es el próximo objetivo de las fuerzas turcas, que ya tomaron el control del enclave kurdo de Afrin, repitió en varias ocasiones el presidente Recep Tayyip Erdogan, que pidió a su aliado estadounidense dentro de la OTAN que retire sus tropas.

En Manjib la angustia es palpable luego de la caída de Afrin (noroeste de Siria), a un centenar de kilómetros al oeste, adonde las fuerzas turcas y sus aliados sirios expulsaron a los milicianos kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG).

Esta ciudad recibió además a refugiados que huyeron de Afrin.

"Todo el mundo tiene miedo", dice Hamid al Damajli, un zapatero de 50 años abocado a su actividad.

Sigue traumatizado por las impresionantes imágenes de los saqueos filmados en Afrin, en donde los combatientes que expulsaron a las milicias de las YPG cargaban camionetas con alimentos, cabras e incluso motos.

"Son todos ladrones, se llevaron todo, son codiciosos, quieren tomar el país", dijo a la AFP.

- Amenazas -

La ofensiva militar turca en el norte sirio apunta a expulsar de la frontera a los milicianos de las YPG, que Ankara califica como "grupo terrorista", pero que son aliados a Washington en la lucha contra Estaod Islámico.

Las YPG estuvieron en la vanguardia en la toma de Raqa, capital autoproclamada de EI en Siria.

Decenas de soldados estadounidenses se desplegaron en un primer momento en las inmediaciones de Manjib.

Una ofensiva turca a esta ciudad podría provocar un enfrentemiento sin precedentes entre los dos miembros de la OTAN.

A pesar del temor, las calles de Manjib están animadas. Los yihadistas de EI la controlaban hasta 2016 cuando las fuerzas kurdas y árabes los expulsaron. La población es de mayoría árabe.

"Todos los días (los turcos) amenazan con venir a Manjib, no sabemos cuándo deberemos huir y partir", dice Alí al Sataf.

"Nos tranquiliza cuando vemos aquí a los estadounidenses, nos decimos que no habrá bombardeos aéreos", dice. Los intensos bombardeos turcos en Afrin obligó a los combatientes kurdos a dejar la ciudad.

- 'Estamos cansados' de la guerra -

Durante dos años, entre 2014 y 2016, la ciudad y sus habitantes sufrieron los abusos de EI. Los rastros de la ocupación y los combates que permitieron expulsar a los yihadistas se pueden ver por todas partes.

En la "plaza de los Mártires", se muestran las fotos de combatientes, hombres y mujeres, árabes y kurdos, caídos en la lucha contra los yihadistas.

"No queremos más combates en Manjib", dice Rim, de 30 años, que hace compras con sus dos hijos.

"Tenemos estabilidad, hoy tenemos miedo por nuestros hijos. Sólo queremos que esta guerra termine", dice esta madre. "Estamos cansados, los chicos están cansados".

El jueves una delegación estadounidense compuesta por un alto responsable del Departamento de Estado y dirigentes estadounidenses de la coalición internacional anti EI viajó a Manjib para reunirse con el Consejo civil que administra la ciudad.

"El objetivo es tranquilizar a la población", explicó el copresidente del consejo, Ibrahim al Kaftan. "No habrá ataques en Manjib y recibimos las garantías en ese sentido de parte de la delegación", insistió.