Egipto ante el desafío de combatir al Estado Islámico

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El Cairo (AFP)

Egipto, donde se celebrarán las elecciones presidenciales a partir del lunes, lleva a cabo una amplia operación militar contra el grupo Estado Islámico (EI) en el Sinaí, pero es poco probable que logre una victoria rápida contra los yihadistas, aseguran varios analistas.

La operación "Sinaí 2018" comenzó el 9 de febrero después de que el presidente Abdel Fatah al Sisi diera a finales de noviembre un plazo de tres meses al ejército para restablecer la seguridad en esa región del noreste del país.

El plazo de la operación se ha ampliado desde entonces, y las fuerzas armadas han lanzado su campaña, la más importante hasta la fecha, para poner fin a la insurrección yihadista iniciada hace cinco años.

El ejército, que ofrece a menudo nuevos balances de la operación, asegura haber matado a más de un centenar de yihadistas y dice haber perdido a por lo menos 20 soldados.

"Egipto hace una muy buena labor de comunicación", observa Zack Gold, analista del grupo de investigación CNA, con sede en Estados Unidos.

"Incluso (el EI) se ha visto obligado a publicar comunicados. Lo cual sugiere que es Egipto el que controla la situación", añade. "Pero eso dificulta evaluar lo que ocurre realmente".

- 'Esfuerzos coordinados' -

El grupo egipcio Ansar Beit al Maqdis juró lealtad al EI en 2014, obteniendo así los conocimientos y el apoyo logístico del grupo extremista, que controlaba entonces extensos territorios en Irak y en Siria.

Los yihadistas del Sinaí intensificaron rápidamente sus ataques contra los civiles, haciendo explotar en 2015 una bomba en un avión ruso que transportaba a 224 personas.

Desde finales de 2016, los cristianos se han convertido en uno de sus objetivos, con más de un centenar de ellos asesinados en atentados con bomba y tiroteos.

El desencadenante de la actual operación fue, sin embargo, un atentado perpetrado contra musulmanes sufíes en una mezquita del Sinaí en noviembre. Aquel acto que dejó más de 300 fieles muertos no fue reivindicado, pero las autoridades sospechan que fue obra del EI, que considera a los sufíes como herejes.

"Parece que se hace hincapié en los ataques activos a militantes de forma individual mientras se degrada su abastecimiento logístico", escribe EgyGreenfly, un bloguero anónimo en Egypt Defense Review.

"Mientras que las anteriores ofensivas egipcias se centraban en una zona en particular y en un momento preciso, 'Sinaí 2018' parece haber coordinado finalmente los esfuerzos en todo el país", subrayó.

- Amenaza sobre la elección -

Según el ejército, cerca de 60.000 soldados participan en esta campaña, lanzada tras reunir información en la península, en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza.

Esa operación difiere de las ofensivas precedentes en varios aspectos, señala Omar Ashur, profesor asociado en el Instituto de Estudios Superiores de Doha.

El experto destaca "una intensa propaganda/cobertura mediática, el volumen de las fuerzas movilizadas (...), la cooperación permanente con las 'milicias' o las formaciones tribales armadas que combate junto con el ejército regular, así como la mayor coordinación táctica y operativa con Israel".

La operación podría debilitar al EI en el Sinaí, donde apenas tiene un millar de combatientes fieles. Pero no logrará una victoria decisiva y no pondrá fin a los ataques del EI, avisan varios analistas.

"El ejército parece apoyarse en una combinación de bombardeos y operaciones terrestres para golpear las unidades de los grupos terroristas en el norte y el centro del Sinaí", dice Stephanie Karra, investigadora asociada para el norte de África en el Risk Advisory Group.

"Dicho esto, la última campaña no parece diferir mucho de las operaciones de los últimos años en esa zona. Y el ejército parece emplear las mismas tácticas convencionales que en el pasado", asegura.

En represalia por la campaña militar, el EI prometió atentar contra las instalaciones vinculadas a las elecciones presidenciales y redoblar sus esfuerzos para atacar a los turistas.

Las autoridades reforzarán la seguridad durante los comicios previstos entre el 26 y el 28 de marzo.

El EI "prosigue sus operaciones contra las fuerzas de seguridad en el Sinaí, pero es cierto que ha sido perturbado", considera Jantzen Garnett, experto sobre Oriente Medio en la consultora Navanti Group.

Sin embargo, "si las células del EI (en el resto del país), que no cometieron atentados desde hace meses, funcionan de forma independiente, la campaña del Sinaí tendrá pocas consecuencias sobre su actividad", añade Garnett.