Los abogados más mediáticos se baten a duelo por Trump

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Washington (AFP)

¿Y si, para Trump, la amenaza contra su presidencia no viniera solo del fiscal especial Robert Mueller sino también de la actriz porno Stormy Daniels? Tras bastidores de estos explosivos casos se bate una encarnizada lucha entre avezados y mediáticos abogados.

El combate ya tiene víctimas: el campo de Trump registró recientemente varias deserciones importantes, algo que resulta paradójico dado el reconocimiento que significa para cualquier jurista ser fichado para defender a un presidente.

Estos son los participantes de este duelo judicial:

- Un piloto extravagante -

La vida de Michael Avenatti transcurre a golpe de adrenalina: el abogado ha jurado que será la pesadilla de Trump y le hará "escupir la verdad" sobre su supuesta relación con la actriz porno.

Este piloto de bólidos, acostumbrado a codearse con el jet set y los circuitos de grand prix, se presenta en la página en internet de su bufete vestido con traje de corredor de autos.

Pero también es un extraordinario oponente en la corte: el año pasado, logró que se sentenciara a la compañía de productos higiénicos Kimberly-Clark a pagar una multa récord de 454 millones de dólares en un caso de batas quirúrgicas dudosas.

Las disputas comerciales manejadas por él se cifran en millones de dólares... empezando por los costes legales.

Avenatti acusa de mentir a Trump, quien niega cualquier vínculo con Stormy.

Pero, de acuerdo con el abogado, eso no es lo peor: la actriz "recibe amenazas casi cada hora", dijo este lunes.

En cuanto a la cláusula de confidencialidad que firmó la actriz en 2016 con Michael Cohen, el abogado del presidente, dice que ha caducado y que viola las reglas de financiamiento electoral.

"Esto no es más que el principio. Disponemos de muchas pruebas", advirtió Avenatti en CNN, prometiendo revelaciones sorprendentes "en las próximas semanas y meses".

El jueves pasado, el jurista tuiteó una imagen enigmática de un disco compacto dentro de una caja fuerte, lo que podría querer insinuar que cuenta con fotos comprometedoras para Trump.

- Un "pit bull" -

Fiel defensor de Donald Trump, Michael Cohen es su abogado personal. Se presenta así mismo como un "pit bull" que vigila ferozmente la torre Trump.

Oriundo de Long Island, fue primero demócrata y luego se pasó al bando republicano. Ha invertido en varias propiedades inmobiliarias de Trump y se unió a la Organización Trump en la década de 2000. Más tarde, fue uno de los portavoces de su campaña.

"Siempre defenderé al Sr. Trump", dijo el abogado, que admitió haber pagado a Stormy Daniels 130.000 dólares a cambio de su silencio.

En 2015, Michael Cohen amenazó a un periodista del sitio web de Daily Beast, que lo había contactado por las acusaciones formuladas por Ivana Trump, la exesposa del magnate, que equiparó sus relaciones matrimoniales con una "violación".

"Si escribes un artículo que incluya el nombre de Trump y la palabra 'violación', haré de tu vida un infierno", le advirtió Cohen.

- La investigación rusa -

Trump dijo el domingo que "muchos prestigiosos abogados" estaban listos para defenderlo en el caso de la investigación del fiscal especial Robert Mueller, encargado de probar un posible acuerdo entre el equipo de su campaña presidencial y Moscú.

Pero, en los hechos, su equipo de abogados se resumía el lunes en un "ejército de un hombre", según el New York Times: Jay Sekulow, un conservador especialista en cuestiones de libertad religiosa.

John Dowd, el abogado que dirigía el equipo, tiró la toalla el jueves al considerar que sus recomendaciones no habían sido atendidas por el presidente.

Su renuncia reforzó una sensación de impulsividad en la Casa Blanca. Otros dos abogados cuyo ingreso en el equipo se había anunciado, Joseph DiGenova y Victoria Toensing, dijeron el domingo que habían renunciado.

Otro peso pesado de Washington, Theodore Olson, quien defendió con éxito a George W. Bush en su litigio electoral contra Al Gore, también declinó la invitación.

- Una estrella feminista -

A la sombra de estos dos casos aparece otra abogada, probablemente la más famosa de Estados Unidos: Gloria Allred representa a Summer Zervos, una mujer que acusa a Donald Trump de haberla besado a la fuerza en 2007.

En vista de que el caso por agresión sexual ya prescribió, Allred demandó a Trump por difamación.

Un magistrado de Nueva York desestimó el martes el consejo del presidente y dictaminó que la acusación podía continuar.