America Latina

Lula da Silva: entre la candidatura a la presidencia de Brasil y la cárcel

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva asiste a una manifestación en Sao Leopoldo, estado de Rio Grande do Sul, Brasil, el 23 de marzo de 2018.
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva asiste a una manifestación en Sao Leopoldo, estado de Rio Grande do Sul, Brasil, el 23 de marzo de 2018. Diego Vara / Reuters

El hoy candidato presidencial de izquierda podría ir a prisión, mientras tanto continúa su campaña a la espera de la decisión final del Tribunal Supremo de Brasil el próximo 4 de abril. El país más grande de latinoamerica está dividido.

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El próximo cuatro de abril es una fecha decisiva para el expresidente de izquierda Lula Da Silva. Luego de perder en un estrado judicial, que rechazó la apelación de sus abogados defensores en un caso de corrupción, será el Tribunal Superior de Brasil quien defina el futuro del hoy nuevamente candidato presidencial.

Lula criticó a través de sus redes sociales la decisión del tribunal y dijo que no la respetaba “porque si respeto la decisión de un mentiroso, mi nieta cuando crezca va a sentir vergüenza de que su abuelo fuera un cobarde”.

En Twitter además señaló “no se preocupen por lo que está pasando conmigo, preocúpense por lo que está pasando con el país. (…) Aunque yo tenga un minuto de vida lo dedicare a recuperar la soberanía de este país.”

Lula, líder de la clase trabajadora en Brasil, continúa siendo el político más popular de la nación más grande de Latinoamérica. Como presidente, gobernó un país en una década de boom de materias primas, que significó un crecimiento económico robusto y la caída de las cifras de inequidad. Ahora quiere ser presidente de nuevo.

Lula tiene una condena por presuntamente recibir de un empresario que obtuvo contratos durante su gobierno un apartamento de soborno. Encarcelado o no, no podría presentarse a elecciones.

En enero pasado, la apelación de su caso en una corte de Porto Alegre incrementó su sentencia a más de 12 de años. El expresidente enfrenta también otros seis procesos por corrupción, a pesar de esto lidera las encuestas a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre.

Sus seguidores arguyen que él está siendo perseguido políticamente para sacarlo de los próximos comicios. Lula habría dicho el pasado lunes “no estoy sobre la ley, solo espero que mi caso sea juzgado con méritos”.

Sus opositores dicen que sus políticas económicas arruinaron Brasil y que polarizaron el país. Mientras su rally presidencial llegó al sur del estado de Santa Catarona, su bus fue atacado con huevos y piedras.  Dilma Roussef, expresidente destituida, salió en defensa de Lula y señaló que la violencia es un signo de lo que le espera al país en la carrera por la presidencial.

Si Lula es detenido, el Partido de los Trabajadores, el más fuerte de Brasil quedaría en una situación dificil de cara a los comicios y sin un candidato sucesor que tomará sus riendas.

 

Con Reuters

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