Meade, el candidato a la presidencia de México que carga el lastre del PRI

Anuncios

México (AFP)

Es descrito por sus allegados como inteligente, solidario y generador de confianza, José Antonio Meade parece tener toda lo necesario para vencer en la presidencial mexicana, pero cargará el lastre del exhegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la impopularidad del mandatario Enrique Peña Nieto.

Sagaz y hábil negociador, Meade pareciera disponer a los 49 años de las cartas necesarias para ganar, aunque algunos critican una falta de carisma a este novato en campaña que disputa su primera elección. Lo hace por el oficialista PRI, cuyo regreso al poder en 2012 ha estado manchado por la corrupción y el recrudecimiento de la violencia criminal.

De ascendencia irlandesa y libanesa, Meade fuera de grabadoras suelta algún colorido "güey" o "cuate", gusta de comer tortas mexicanas (pan con distintos rellenos), lleva una seguridad discreta, conduce su propia camioneta y viaja en aerolíneas comerciales.

Alguna vez, como secretario de Hacienda, al regresar del extranjero le tocó en aduanas revisión aleatoria de equipaje. Los empleados al ver a su "jefe" trataron de evitar la inspección, pero él abrió sus maletas como cualquier pasajero.

Meade estudió al mismo tiempo Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM, privado) y Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México. Desde su época de estudiante mostró inquietud política en el consejo de alumnos del ITAM junto con otras figuras como el canciller Luis Videgaray.

- De otra dimensión -

El columnista Fausto Pretelin, compañero de Meade en el ITAM, destaca su gran inteligencia y calidad humana. "Es una persona muy amable, un personaje transparente, atractivo desde el punto de vista de la confianza, es solidario, brillante como estudiante".

Pretelin recuerda que pocos estudiantes aprobaban una complicada materia de economía y festejaban con el mínimo aprobatorio 6 (de 10). Meade era distinto. Recordando una entrega de notas de un profesor, "cuando dijo José Antonio, dijo 11. Estaba en otra dimensión por su inteligencia".

En contraste con Peña Nieto, varias veces aclamado por su galanura y cuidado aspecto, Meade parece poco preocupado por cómo luce y hasta bromea de las manchas en su rostro resultado del vitiligo.

"Me da personalidad (...) y además ha dado buen material para memes", explica en un video.

En corrillos políticos se dijo que el mismo presidente designó al candidato al estilo del viejo "dedazo" y ordenó al PRI modificar sus estatutos para abrirle paso a Meade, que nunca ha militado en partidos políticos pese a que su padre, Dionisio Meade, fue pieza clave de esa formación.

Ha servido en gobiernos de colores distintos: con el conservador Felipe Calderón fue secretario de Energía (2011) y con Peña Nieto ha encabezado las carteras de Relaciones Exteriores, Desarrollo Social y Hacienda.

"Su curva de aprendizaje es intensa, inmediatamente se empapa y permea a fondo los temas que le toca trabajar", comenta Pretelin, quien conoció el trabajo de Meade en la cancillería, donde ocupó un cargo directivo en prensa.

- Herencia corrupta -

Meade se presenta como un político ciudadano sin partido y honesto mientras cuestiona a su rival conservador Ricardo Anaya por llevar un tren de vida superior a sus ingresos y al izquierdista Andrés Manuel López Obrador por no pagar impuestos y tener ingresos de origen incierto.

Pero también es blanco de acusaciones de opositores que le reprochan no haber auditado un millonario desvío de recursos en Desarrollo Social.

Hereda también la reputación de partido corrupto del PRI y la impopularidad de Peña Nieto.

"Esperaría de él mayor distanciamiento del presidente o ser más crítico hacia lo que ha sucedido y no lo ha hecho. No sé si eso le puede costar la presidencia", añade Pretelin.

Meade enfrenta otro reto: su perfil es ejecutivo y no conecta con la multitud en los mítines.

"No es telegénico, en corto es gran persona, pero sí le falta carisma, lo veo retenido emocionalmente", resume Pretelin.

A su favor podría jugar su carismática esposa, la artista gráfica Juana Cuevas, quien fue su compañera en el ITAM y con quien ha procreado tres hijos. Es atractiva para la cámara, siempre viste prendas hechas por artesanos mexicanos y a su lado el candidato luce más suelto y relajado.