Tailandia levantará en junio la prohibición de la actividad política

Anuncios

Bangkok (AFP)

Tailandia levantará en junio la prohibición de las actividades políticas, afirmó este viernes la junta militar en el poder, que impuso restricciones desde el golpe de Estado hace cuatro años pero finalmente prometió elecciones para principios de 2019.

Desde mayo de 2014 están prohibidas en el país asiático las reuniones de más de cinco personas, lo que impide a los partidos políticos funcionar con normalidad. Ni siquiera pudieron hacer campaña durante el referéndum sobre la Constitución en 2016.

Pero a pocos meses de las elecciones, la presión sobre la junta es cada vez mayor.

"Está previsto levantar la prohibición en junio, lo que permitirá a los nuevos partidos estar preparados", explicó a la AFP el portavoz del ministerio de Defensa, Kongcheep Tantravanich.

"Los grandes partidos tradicionales están listos, los recién llegados necesitan tiempo y así podrán empezar todos al mismo tiempo en junio", agregó.

El miércoles, durante una reunión de la comisión electoral, los partidos habían pedido aclaraciones, permiso para hacer campaña libremente, una confirmación de la fecha de las elecciones y garantías de que estas serán transparentes.

La vida política tailandesa está dominada desde hace casi 20 años por el partido Puea Thai, que ha ganado todas las elecciones nacionales desde 2001.

Hoy está debilitado por el exilio de sus líderes, Yingluck y Thaksin Shinawatra, para evitar una acción judicial que consideran políticamente motivada.

Los dos reaparecieron por primera vez en público desde agosto durante el lanzamiento de un libro de un exministro japonés el jueves en Tokio.

Desde su llegada al poder, los militares temen un regreso de la familia Shinawatra, su pesadilla.

Esa es la razón, según los analistas, del escaso entusiasmo de los militares para organizar unas elecciones. Tras el golpe de Estado de 2006, los Shinawatra regresaron al poder en cuanto se volvieron a organizar unos comicios.

Los militares han preparado mejor el terreno esta vez. La nueva Constitución les garantiza un blindaje institucional: el Senado, en el que hay varios escaños reservados para los militares, será designado sin votación y tendrá control sobre el parlamento.

La Constitución incluye también una disposición que permite al parlamento nombrar a un primer ministro no electo, una posibilidad que, siempre según los analistas, interesaría al jefe de la junta militar, Prayut Chan-O-Cha.