Saltar al contenido principal

Quiénes son los dos aspirantes a la presidencia de Costa Rica

A la izquierda el candidato presidencial, Fabricio Alvarado Muñoz, un cristiano evangélico del Partido de Restauración Nacional (PRN). A la derecha, Carlos Alvarado Quesada, candidato presidencial del gobernante Partido de Acción Ciudadana (PAC). Imágenes tomadas durante un debate, antes de la segunda ronda de las elecciones presidenciales en San José, Costa Rica, el 25 de marzo de 2018.
A la izquierda el candidato presidencial, Fabricio Alvarado Muñoz, un cristiano evangélico del Partido de Restauración Nacional (PRN). A la derecha, Carlos Alvarado Quesada, candidato presidencial del gobernante Partido de Acción Ciudadana (PAC). Imágenes tomadas durante un debate, antes de la segunda ronda de las elecciones presidenciales en San José, Costa Rica, el 25 de marzo de 2018. Juan Carlos Ulate / Reuters

3,3 millones de costarricenses podrán escoger este domingo en las urnas entre el exministro de izquierda y candidato oficialista, Carlos Alvarado, o el pastor evangélico, Fabricio Alvarado. Dos visiones opuestas en la mayoría de temas de campaña.

ANUNCIOS

Este domingo 1 de abril, Costa Rica votará en segunda vuelta electoral al sustituto del presidente saliente Luis Guillermo Solís. Las dos opciones de los 3,3 millones de votantes costarricenses son el exministro de izquierda Carlos Alvarado y el pastor evangélico Fabricio Alvarado que, pese a compartir apellido, no podían ser más diferentes.

Como candidato oficialista se presenta Carlos Alvarado Quesada, un periodista y politólogo de 38 años que se lanzó como aspirante presidencial por el Partido Acción Ciudadana (PAC), con la promesa de renovar el liderazgo del partido e impulsar una “continuidad del cambio” en Costa Rica.

Durante el gobierno de Solís, Alvarado Quesada se convirtió en el ministro de Trabajo más joven y, de ganar ahora las elecciones, sería también el presidente con menos edad en toda la historia del país centroamericano. De ahí que a lo largo de su campaña haya apostado por un cambio generacional y sea una de las mejores opciones entre los jóvenes.

Pese a ello, el aspirante oficialista de tendencia “centroprogresista” llegó segundo en la primera ronda presidencial, con el 21,63% de los votos. Quien más apoyo obtuvo en esta primera fase, con el 24,99%, fue Fabricio Alvarado Muñoz, el pastor y predicador evangélico que ha marcado el ritmo de estas presidenciales, y que está haciendo reaccionar a los sectores progresistas desde su puesto de diputado.

Fabricio Alvarado Muñoz, de 43 años y de clase más baja que su contrincante, se dedicaba hace una década al mundo de la televisión y el canto. Desde 2014, ha logrado posicionar a la formación evangélica Partido Restauración Nacional (PRN) con un discurso religioso dirigido a las poblaciones marginadas y a los sectores empresariales, hasta el punto que podría convertirse en el 48° presidente de Costa Rica.

Unas elecciones polarizadas por el matrimonio gay y la religión

Ninguno de los dos candidatos cuenta con una gran trayectoria política a sus espaldas (Carlos Alvarado Quesada milita en el PAC desde los 22 años), pero se han medido a pulso como veteranos durante toda la campaña electoral, dividiendo las elecciones en dos polos opuestos: entre aquellos que están a favor de la consulta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para aprobar el matrimonio homosexual, y los que se muestran en contra.

Aunque criticado por reciclar promesas de Solís sobre el déficit fiscal y la generación de empleo, Carlos Alvarado Quesada ha sido el candidato que se ha mostrado a favor del matrimonio igualitario y los derechos familiares de la población LGBTI. Él mismo ha afirmado que representa el progresismo frente “al fundamentalismo” de su rival.

Por el contrario, Fabricio Alvarado Muñoz ha abanderado una dura oposición al matrimonio gay, y ha rechazado otros temas como el de la fecundación in vitro, el aborto o la identidad de género, por ir en detrimento de “los valores cristianos”. Un ejemplo de ello, es su intención de transformar el Instituto Nacional de las Mujeres en un Instituto de La Familia.

Carlos Alvarado Quesada se presenta a esta segunda ronda electoral como un “hombre preparado” dentro del sector público y el privado (trabajó para la empresa estadounidense Procter & Gamble y luego una empresa panameña de transacciones). Como rostro del PAC ha prometido remontar la economía, construir un tren eléctrico que una las principales ciudades de Costa Rica y continuar las obras de infraestructura de Luis Guillermo Solís.

Fabricio Alvarado Muñoz, por su parte, ha prometido luchar contra la corrupción, impulsar “una gran reforma educativa” para los maestros y los estudiantes, reducir los gastos del Gobierno y promover también el desarrollo de otras infraestructuras.

La última palabra la tienen este domingo los costarricenses, cuya decisión dará al próximo presidente un mandato hasta el año 2022.

Con EFE y Reuters

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.