Cuenta atrás para Lula

Semana crucial para el expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva

El ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una manifestación organizada por los partidos políticos de izquierda en Río de Janeiro, el 2 de abril de 2018.
El ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una manifestación organizada por los partidos políticos de izquierda en Río de Janeiro, el 2 de abril de 2018. Ricardo Moraes / Reuters

Luis Inácio Lula da Silva aguarda por la decisión de la Corte Suprema si lo envía a prisión por 12 años o si aprueba la apelación que presentó su defensa, al tiempo que continua su campaña de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

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Esta es una semana definitiva para el futuro político del expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción y lavado de dinero.

El próximo miércoles 4 de abril, se definirá si el expresidente va a la cárcel cuando la Corte Suprema decida si definitivamente envía de forma inmediata a Lula a prisión para cumplir una condena de 12 años o si acepta el hábeas corpus que solicitó el grupo de abogados que han asesorado al exmandatario en su defensa.

A tan solo dos días de conocerse el dictamen del Tribunal Supremo, Lula da Silva, participó en un acto público en Río de Janeiro y una vez más se declaró defendió su inocencia.

"Espero que la Corte Suprema solo haga justicia. No quiero ningún beneficio personal” fueron algunas de las declaraciones dadas por da Silva en Río de Janeiro.

Lula agregó que “no puede ser víctima de una mentira y que, si lo encarcelan, sus sueños no irán a prisión con él” ante un grupo de unos 5.000 seguidores que lo acompañaron en el tradicional barrio de Lapa, en el centro de la capital fluminense.

El exmandatario que goza de una alta popularidad en Brasil, fue condenado el pasado 24 de enero por un caso asociado al sonado escándalo de la compañera estatal de petróleo, Petrobras, que ha involucrados a varios funcionarios del gobierno. Lula aprovechó el evento en Río de Janeiro para exigir un juicio justo “no por el derecho a ser candidato” sino “por el derecho a respetar los derechos”.

Lula da Silva estuvo acompañado por unos 30 líderes sociales de la izquierda brasileña entre los que se destacaban la precandidata presidencial por el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), Manuela D´Avila, el ex canciller y exministro de defensa Celso Amorim y el diputado regional Marcelo Freixo, quien es líder del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) en la ciudad de Río de Janeiro, lugar del encuentro.

En medio del calor del debate, la izquierda unida reafirmó su apoyo incondicional el expresidente Lula da Silva los asistentes y señaló que de ser necesario se levantaría en una guerra civil, si el exmandatario va preso por 12 años por los cargos que imputados en su contra que lo tienen a solo un paso de ir a la cárcel, luego de que los magistrados del Tribunal Federal Regional de la Cuarta Región (TRF4) ratificaran la sentencia condenatoria.

Pese a que el proceso contra Lula ha generado entre los brasileños, dudas sobre su credibilidad y por aparentemente estar impedido electoralmente, el expresidente de Brasil ha realizado cuatro giras. En marzo del 2017 visitó 17 ciudades de 3 estados del sur del país. Posteriormente en agosto del año pasado visitó el nordeste de Brasil y entre octubre y diciembre los estados de Minas Gerais, Río de Janeiro y Espíritu Santo y en donde se han registrado hechos de violencia contra las caravanas de seguidores.

Con EFE

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