El filme "Don Quijote" de Terry Gilliam puede estrenarse, según su distribuidor

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París (AFP)

El distribuidor francés de la película de Terry Gilliam "El hombre que mató a Don Quijote" aseguró este jueves a la AFP que esta podrá llegar a las salas de cine, a pesar del conflicto judicial entre el director y el productor, Paulo Branco.

"Si se arriesgan a estrenar la cinta antes del 15 de junio, solicitaré la prohibición de este estreno", advirtió no obstante el abogado de Branco, quien tiene los derechos de la película.

Los derechos de la cinta, candidata a una selección del próximo Festival de Cine de Cannes, son objeto de un contencioso judicial entre el británico Terry Gilliam y el portugués Paulo Branco. La corte de apelación de París, que examinó el caso el miércoles, hará pública su decisión el 15 de junio.

A pesar de este litigio, "la película puede estrenarse, salvo que Branco obtenga una prohibición con un procedimiento de urgencia [...] lo que nunca buscó", declaró a la AFP Philippe Aigle, presidente de Océans Films Distribution, el distribuidor de la película en Francia.

En su opinión, "la película puede presentarse perfectamente en el Festival de Cannes, estamos esperando su respuesta". Según Terry Gilliam, los organizadores del festival vieron la película y "dijeron que era magnífica".

"No se puede distribuir una película para la que no se tienen los derechos", insistió en declaraciones a la AFP la abogada del productor, Claire Hocquet, para quien "la película no es explotable, ni siquiera en un festival", ya que eso sería "una promoción" del filme.

"Para estrenar la cinta, basta con sentarse a la mesa con nosotros", añadió.

Este jueves se publicó en internet el primer tráiler de palícula.

Tras un primer rodaje caótico abortado en 2000, Terry Gilliam cedió sus derechos a Paulo Branco y a su productora Alfama Films, con sede en París, en 2016.

Pero tras varios desacuerdos, el director lanzó un procedimiento ante la justicia francesa para anular el contrato de cesión de sus derechos

En mayo de 2017, el Tribunal de Gran Instancia de París se pronunció en primera instancia en favor del productor, aunque rechazó su demanda de parar el rodaje.