Sirios de Alepo se reapropian de su ciudad gracias al parkour

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Alepo (Siria) (AFP)

Pirueta hacia adelante, giro hacia atrás y salto al vacío para aterrizar en el tejado de un edificio devastado por una guerra no tan lejana. Omar Kucha y sus compañeros se reapropian de Alepo, su ciudad, a través del parkour.

El grupo de "traceurs" (trazadores) practica desde 2014 este deporte, que combina figuras acrobáticas y saltos para desplazarse de un punto a otro en una ciudad, en jardines, gimnasios y sitios públicos de esta ciudad situada en el norte del país en guerra. Cuando empezaron, la ciudad estaba separada entre la parte occidental, en manos del régimen, y la oriental controlada por los rebeldes.

Pero desde que las fuerzas gubernamentales reconquistaron el este a finales de 2016, las ruinas de este sector, mucho más destruido por los combates que el oeste, se han convertido en un campo de juego privilegiado.

Un entorno cuanto menos singular y que ofrece una mayor variedad de obstáculos.

Lejos de dejarse desmoralizar por la peligrosidad del terreno, Omar y sus amigos escalan y se cuelgan de paredes y ventanas antes de lanzarse al vacío y aterrizar en una montaña de escombros, encadenándolo todo con una serie de rápidos movimientos.

Según Omar, unas 200 personas practican este deporte que cada vez tiene más aficionados en Alepo. "Empecé a practicar el parkour para alejar las malas energías y las tensiones psicológicas", dice.

En una calle cubierta de arena y bordeada de cascotes, el exgimnasta sale volando por los aires para caer unos metros más lejos y volver a despegar.

"Practicar este deporte en Alepo tiene el objetivo de vencer el miedo, sobre todo que el parkour se hace en zonas peligrosas y que no están previstas para esta práctica", admite.

Ante la mirada maravillada de un puñado de niños y en medio de una calle salpicada de escombros y muebles abandonados, un trazador se aferra a una ventana antes de lanzar con habilidad todo su cuerpo hacia atrás en un movimiento circular controlado.