Audiencias en el Congreso que cautivaron a EEUU

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Washington (AFP)

La comparecencia del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ante los legisladores esta semana para responder por violación de criterios de seguridad y privacidad en su compañía promete una de las audiencias más esperadas de los últimos años.

Pero el testimonio del multimillonario de 33 años ya tiene su cuota de históricos y sensacionales precedentes, algunos de los cuales llevaron a estadounidenses virtualmente desconocidos a la palestra y otros que impactaron en ambiciones presidenciales.

He aquí cuatro audiencias que conmocionaron o escandalizaron a los estadounidenses.

Irán-Contra, 1987:

El teniente coronel de los marines estadounidenses Oliver North se hizo famoso al comparecer ante un comité conjunto del Congreso encargado de investigar el escándalo Irán-Contra, que sacudió a la administración de Ronald Reagan en los años 80.

En audiencias transmitidas a nivel nacional, North admitió que había mentido al Congreso sobre su participación en el plan para ayudar a los rebeldes nicaragüenses con fondos provenientes de un acuerdo secreto de venta de armas a Irán, con el objetivo de posibilitar la liberación de rehenes estadounidenses en Líbano.

"Es difícil quedar en medio de una batalla constitucional entre el Ejecutivo y el Legislativo sobre quién planea y dirige la política exterior de esta nación", dijo a los congresistas.

North fue arrestado y procesado por mentir al Congreso, pero los cargos fueron retirados en 1991.

Confirmación de Clarence Thomas, 1991:

Probablemente ninguna audiencia desde Watergate hipnotizó tanto a la opinión pública como las de la confirmación del juez Clarence Thomas para integrar la Suprema Corte de Justicia y el testimonio acusatorio por conducta impropia por parte de su asistente Anita Hill.

Veinte millones de hogares siguieron en horario central en octubre de 1991 los interrogatorios de los miembros del comité del Senado a Thomas y Hill, quien hizo escabrosas acusaciones de indecencia y abuso contra el juez nombrado por el entonces presidente George Bush padre.

Finalmente Thomas fue confirmado por 52 votos contra 48 y continúa integrando la Suprema Corte.

Hillary Clinton, 2013/2015:

Clinton era secretaria de Estado en 2012 cuando un grupo de militantes atacaron instalaciones diplomáticas en Bengasi (Libia), ultimando al embajador Christopher Stevens y a otros tres estadounidenses. El ataque desató una agria controversia política que derivó en horas de intensos interrogatorios a Clinton.

Al responder a un senador del Comité de Relaciones Exteriores sobre si había tardado en tomar contacto con los diplomáticos en Bengasi, Clinton realizó una cerrada defensa del manejo de la tragedia por parte del gobierno de Barack Obama.

Los republicanos usaron el incidente en contra de la candidatura de Clinton en la carrera por la presidencia de 2016.

Dos años después, en 2015, tuvo una ampliamente seguida audiencia de 11 horas ante un comité de la Cámara de Representantes, en la que evitó errores que pudieran afectar su campaña presidencial.

Exdirector del FBI James Comey, 2017:

Un mes después de ser despedido por el presidente Donald Trump de la jefatura del FBI, James Comey declaró ante el comité de inteligencia del Senado el 8 de junio de 2017, cuando las intrigas palaciegas y la preocupación sobre una investigación en curso sobre la injerencia rusa en la campaña presidencial alcanzaba su apogeo.

Comey calificó al presidente de mentiroso y dijo que esperaba que Trump hubiera grabado sus conversaciones, como el mandatario sugirió que había hecho.

"Espero que haya grabaciones", afirmó.

Trump habría solicitado lealtad a Comey, urgiendole a poner fin a la investigación sobre el defenestrado asesor de seguridad nacional Michael Flynn, quien más tarde se declaró culpable de mentir al FBI sobre sus conversaciones con el embajador ruso.

"Fui despedido de alguna manera para cambiar -o el objetivo era cambiar- la manera en que la investigación sobre Rusia era realizada", dijo Comey a los senadores en una intensa audiencia de tres horas. "Ese es un gran tema".