Diálogo entre África y Europa con el pintor español Charris en Abiyán

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Abiyán (AFP)

"Choque de culturas entre Occidente y África" pero también "multiculturalismo". El pintor español Charris presenta en Abiyán una serie de obras sorprendentes que conviven con las máscaras y esculturas del famoso Museo de las Civilizaciones de Costa de Marfil.

Una máscara mitad africana mitad griega flota sin vida en el aire sobre el río Níger, a orillas del cual se encuentra un observador blanco, el escritor Raymond Roussel, que viajó mucho por África.

Es el cuadro que dio origen al cartel de la exposición "Suite Africaine", que se podrá visitar hasta el 25 de abril.

Nacido en 1962 en Cartagena, Ángel Mateo Charris, más conocido como Charris, forma parte de una pintura figurativa que también se conoce como "neometafísica".

El universo de Charris es generalmente humorístico o irónico, evocando a los surrealistas a los que hace claramente referencia pero también al pop-art, al cómic e incluso al realismo o al figurativo clásico...

Dice practicar "un cóctel de muchos estilos" que "mezcla". "Hay imágenes más realistas, otras más metafísicas... Es la visión de un artista occidental de África. Una África imaginaria que no es real. Una visión con muchas capas y contenidos".

"Es un cosa polifacética que da muchas imágenes sobre África, no solo una", agrega.

- Tintín y Dalí -

Charris, que viaja frecuentemente al continente, ha trabajado a partir de fotografías de obras para realizar esta "serie de piezas hechas especialmente para el museo", encargada por la embajada de España.

"Es una honora estar al lado de los grandes maestros africanos", subraya el artista, cuyas pinturas están colgadas junto a piezas del museo que le inspiraron.

Una obra llama poderosamente la atención. Charris ha reproducido una foto famosa de los surrealistas donde aparecen Tristan Tzara, Paul Éluard, Hans Arp y Salvador Dalí, pero ha cubierto la cara de todos los famosos con máscaras africanas, dejando intacta tan solo la cara de André Breton.

Su nombre es 'Los Impostores'. "Las vanguardias robaron todo lo que pudieron del arte africano y de otros continentes. Y hay una relación de impostura, de apropiarse cosas del otro, es lo que hacemos un artista con otro, una cultura sobre la otra", estima Charris.

El pintor alude al colonialismo con una cabaña en forma de cabeza de Tintín (referencia a 'Tintín en el Congo') o con colonos en las vías de ferrocarril con una locomotora en forma de puño negro.

El pintor afirma creer en la complementariedad, en las inspiraciones comunes, como con un cuadro de una pequeña sirena africana.

"Trabajé con una fotografía de la sirenita de Copenhague que he transformado en Mamiwata, diosa del agua", de los ríos y del mar en muchas culturas africanas, explica Charris, recalcando "el corte del pelo africano" de su pintura.

"Este es el cuerpo de la sirenita... Es la cultura del siglo XIX europeo que he transformado en deidad africana. Al final es la misma cosa: una figura mítica que aparece en las dos culturas en épocas diferentes. Al final, las cosas se repiten. ¡No somos tan diferentes!"