México migración

Migrantes buscan presionar a Trump para que atienda a Centroamérica

Los migrantes centroamericanos marchan desde La Casa del Peregrino hasta la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, el 9 de abril de 2018.
Los migrantes centroamericanos marchan desde La Casa del Peregrino hasta la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, el 9 de abril de 2018. Edgard Garrido / Reuters

Muchos centroaméricanos arriesgan sus vidas cada día intentando llegar a Estados Unidos para huir de la pobreza y la violencia. Para muchos, una forma de disminuir esta migración es atacar "la raíz" del problema en sus países de origen.

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Juan Sánchez es un migrante hondureño. Él, como muchos otros nacidos en ese país, forma parte de una caravana de migrantes que el pasado 9 de abril arribó a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, en la capital de México, con el objetivo posterior de llegar a EE. UU.

De acuerdo con informaciones de los principales diarios mexicanos, la caravana cuenta con aproximadamente 1.500 personas, la mayoría de ellas procedentes de países como Guatemala, El Salvador y Honduras, naciones que concentran entre el 80 y 85% de la pobreza extrema de toda Centroamérica.

La alta criminalidad y la violencia se suman a los factores que han motivado a muchos centroamericanos a emigrar hacia EE. UU. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentado en el año 2017 reveló que Honduras tuvo la tasa más alta de violencia entre los países latinoamericanos durante el año 2016, con 87,5% por cada 100.000 habitantes.

Aunque el porcentaje disminuyó hasta un 42,7% en el año 2017, sigue siendo un gran motivo de preocupación.

“En Honduras los militares han convertido las calles en un terror, aunado a ello, el costo de la canasta básica ha aumentado de un modo desmesurado”, declaró a la agencia EFE Irineo Mujica, director en México de Pueblo sin Fronteras, una institución que le brinda ayuda a los migrantes en su travesía.

Inmigrantes solicitan atacar la raíz del problema

El gobierno de Donald Trump ha llevado adelante una modificación en la política migratoria con la finalidad de reducir al máximo el número de indocumentados en su territorio. El mandatario estadounidense revocó la política DACA, un plan que beneficiaba a aquellos jóvenes que ingresaron al país siendo niños, y además de eso, persiste en la construcción de un muro en la frontera que comparte con México.

En este sentido, muchos de los migrantes instan a la administración Trump a involucrarse más con los problemas de Centroamérica y a no limitarse únicamente a la entrega de dinero, para que puedan permanecer en sus países de origen.

"La solución no está en reprimir a los migrantes; la solución está en que Donald Trump vaya a Honduras, Guatemala y El Salvador, y en vez de darles dinero les dé una regañada por primera vez", afirma Mujica.

El vocero de Pueblo Sin Fronteras sostiene que una mayor presión a los gobiernos de esos países (Honduras, Guatemala y El Salvador) serviría para mejorar las condiciones, en especial si “se ataca la raíz del problema”, agrega.

Sin embargo, no todos aquellos que salieron y quieren llegar a EE. U. piensan en acuerdos o reformas que mejoren la situación de sus países. Es el caso de Janci Guadalupe, una salvadoreña que perdió a su esposo por la violencia en El Salavador, y que ahora viaja con su hijo de dos años: "Mi sueño es llegar a EE. UU., si Dios me lo permite".

Guadalupe centró su esperanza de una mejor vida en EE. UU., cuando tras perder a su marido, recibió la amenaza de perder a su hijo. Desde entonces, pisar suelo estadounidense es su objetivo.

Asesorías y actividades para los migrantes en la travesía

La marcha se detuvo este lunes en Ciudad de México, pero la intención de muchos como Juan Sánchez, era descansar para continuar con su camino. “Por el momento nos encontramos en la Casa del Peregrino, en la Ciudad de México, y realizaremos algunas actividades acá”, declaró Gina Garibo, coordinadora de Pueblo Sin Fronteras.

Muchos de los participantes de la caravana han mostrado también su intención de quedarse en México, y recibir ayuda de Pueblo Sin Fronteras, que dispone de abogados para ofrecer asesoría respecto a la solicitud de asilo.

“Ya pasamos muchas barreras de migración, aquí nos jugamos el pellejo de que agarren a algunas personas y las deporten a su país. Para nosotros los hermanos centroamericanos estar acá en México es una ganancia, pero muchos desean seguir al norte, acá es difícil conseguir un trabajo por nuestra condición”, considera Sánchez.

Si bien la caravana de migrantes ha servido para ofrecer un mayor respaldo a aquellos que buscan una mejor vida lejos de sus países, la iniciativa también busca generar un ambiente de reflexión para que las naciones que pierden a sus ciudadanos ofrezcan mejores garantías, y así evitar el calvario de una larga travesía que no siempre termina en una vida digna.

Con EFE

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