Justicia birmana mantiene presos a dos periodistas de la agencia Reuters

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Rangún (AFP)

A pesar de las presiones internacionales, la justicia birmana mantuvo este miércoles las acusaciones contra dos periodistas de la agencia de noticias Reuters detenidos por "violación de secretos de Estado" en la investigación de una matanza de musulmanes rohinyás.

"El tribunal decidió rechazar la petición de la defensa de que liberara a los acusados", anunció el juez Ye Lwin durante una audiencia celebrada en Rangún en una sala llena de periodistas y diplomáticos.

"Después de haber escuchado a los testigos [de cargo], el tribunal no considera que sus testimonios carezcan de fundamento", agregó el juez, desestimando los argumentos de la defensa.

Wa Lone, que cumplió 32 años este miércoles, y Kyaw Soe Oo, de 27, están acusados por la policía de poseer documentos relacionados con las operaciones de las fuerzas de seguridad en el estado de Rakáin (oeste), donde el ejército llevó a cabo una campaña de represión contra la minoría rohinyá.

Los dos periodistas están acusados de vulneración de "secretos de Estado" en el transcurso de su investigación y corren el riesgo de ser condenador a hasta 14 años de prisión.

"Le pregunto al gobierno: ¿Dónde está la verdad? ¿Dónde está la justicia? ¿Dónde están la democracia y la libertad?", dijo Wa Lone antes de subirse al furgón policial que le llevó de regreso a la cárcel.

"Los que cometieron la matanza de Inn Din fueron condenados a 10 años de cárcel. Por querer verificar la información podríamos ser condenados a 14 años de prisión", agregó Wa Lone.

Fuera del tribunal, los familiares de los dos periodistas no podían contener las lágrimas. La esposa de Kyaw Soe Oo estaba presente con su hija pequeña.

- Soldados condenados -

En la víspera, el ejército birmano anunció que siete militares habían sido condenados a 10 años de cárcel por la matanza de rohinyás en la localidad de Inn Dinn, sobre la que investigaron los dos periodistas.

El juicio secreto de los militares no tiene precedentes desde que comenzó la crisis que provocó la huida de 700.000 musulmanes rohinyás del oeste de Birmania hacia Bangladés.

Los rohinhyás huían de una operación del ejército birmano tildada de "limpieza étnica" por la ONU.

El ejército reconoció el martes que los militares habían cometido ejecuciones "extrajudiciales".

Poco después de la detención de los dos periodistas en diciembre de 2017, el ejército reconoció que el 2 de septiembre anterior soldados y civiles budistas habían matado a prisioneros.

"¿Por qué siguen los dos periodistas en la cárcel si su investigación resultó cierta?", preguntó el abogado Than Zaw Aung.

Los reporteros habían conseguido fotos de la matanza de diez habitantes de Inn Dinn.

Los rohinyás, de confesión musulmana, son blanco de un fuerte movimiento budista en Birmania que los considera una amenaza para el predominio de su religión en el país.

El gobierno civil de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi parece ser presa de este odio antirohinyá, instrumentalizado durante décadas por la junta militar birmana.

Bajo presión internacional desde agosto de 2017, cuando comenzó la crisis de los rohinyás, el gobierno civil birmano está acusado de atentar contra la libertad de prensa.

La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea pidieron en reiteradas ocasiones la liberación de los dos reporteros birmanos.

La abogada Amal Clooney, esposa del actor estadounidense George Clooney e integrante del equipo de abogados de los periodistas, no estuvo presente en la audiencia de este miércoles.

La próxima vista fue fijada para el 20 de abril.