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Emmanuel Macron quiere acercarse a los franceses en medio del descontento social

El presidente francés, Emmanuel Macron, acude a una entrevista, en el interior de un aula de colegio, con el periodista de la cadena francesa de TF1 Jean-Pierre Pernaut, en Berd'huis, Francia,
El presidente francés, Emmanuel Macron, acude a una entrevista, en el interior de un aula de colegio, con el periodista de la cadena francesa de TF1 Jean-Pierre Pernaut, en Berd'huis, Francia, Yoan Valat / EFE/ Pool

El presidente Emmanuel Macron dio una entrevista de una hora. Es una de las pocas entrevistas que ha dado desde que asumió la presidencia. Su objetivo: devolverle la confianza a los franceses.

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En medio de un clima de tensión social, de manifestaciones y huelgas de diversos sectores, Emmanuel Macron decidió dar una entrevista a la televisión. Pero lo hizo bajo sus propias condiciones y rompiendo con tradiciones de sus antecesores.

Para la entrevista salió del marco del palacio del Elíseo, en cambio eligió un lugar común: la sala de clases de una escuela primaria en la pequeña localidad de Berd’hui en la región de Normandía. Una forma de mostrarse más cerca de lo rural, que no es solo el presidente de la capital sino uno que va hacia los ciudadanos. Tampoco escogió un horario habitual, el de la noche sino el noticiero de la 1pm de la cadena más vista del país.

Respondió a las preguntas que tanta inquietud han producido en los franceses, explicando con calma pero con la firmeza a veces abrupta que lo caracteriza y tratando de ser lo más claro posible.

En cuanto al tema de la reforma ferroviaria aseguró que "irá hasta el fin" con tal de hacer ese reforma. Aseguró que esta es necesaria, que la empresa debe abrirse a la competencia pues es una directiva europea.

Empero, para calmar las aguas, garantizó que la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF, por sus siglas en francés) seguirá siendo una empresa pública de capitales públicos para que esta continúe y sea sólida frente a la competencia venidera.

Desde comienzos del año los trabajadores de los hogares de ancianos han salido a las calles para protestar por las pésimas condiciones de trabajo. Exigen una nueva organización, más inversión para evitar que un mal servicio siga perjudicando a los pacientes. Macron aseguró que estos establecimientos necesitan una mejor organización pero que solo durante el verano anunciará una serie de medidas. Medidas que cobijarán también a los hospitales que también necesitan mayor inversión.

Macron más cerca de las clases populares

El presidente dijo con insistencia en que es el presidente de todos los franceses "los ricos no necesitan de un presidente, pues ellos se las arreglan muy bien solos."

En aras de acercarse a los sectores de la población que lo ven desconectados de sus realidades, Macron se dirigió a los jubilados. Ellos también han salido a las calles para protestar contra el aumento de sus impuestos. Este incremento ha perjudicado su poder adquisitivo y pauperizado a una población ya en dificultad. "Les pido paciencia", dijo Macron, agradeciéndoles su esfuerzo.

Afirmó que este esfuerzo es necesario pues en caso de no hacerlo "dentro de cinco o seis años no podremos financiar más nuestro sistema de pensiones." Trató de reconfortarlos recordando que a finales de año, el alza en los impuestos se verá equilibrada por la supresión del impuesto de habitación. Un impuesto que tanto arrendatarios como propietarios pagan cada año pero que ha de desaparecer progresivamente de aquí a 2020.

Lucha contra el terrorismo y la situación en Siria

A la pregunta de cómo su gobierno planea lucha contra el islamismo radical el presidente Macron dijo que hay que prohibir las mezquitas en donde se predique un mensaje "que no sea conforme a las leyes de la República". En el otoño se votó una ley en ese sentido que les permite a las autoridades cerrar estos lugares como ya ocurrió en las ciudades de Marsella, Sartrouville o Aix. Ahora, el presidente no quiere que se haga una amalgama que lesione a los musulmanes del país, pues según él hay que hacer una diferencia en islamismo e islam.

También insistió en la importancia de tener unas reglas más claras en cuanto a quién y de dónde viene el financiamiento de estas mezquitas. Como es usual que capitales extranjeros financien estos lugares de culto, Macron quiere una reglamentación clara en los próximos meses y aseguró que las autoridades pueden enjuiciar a los responsables de incitar a la radicalización.

Por último, en cuanto al tema más delicado de la actualidad internacional, Macron afirmó que Francia "tiene pruebas contundentes de que el régimen de Bashar al Assad utilizó armas químicas" contra la población de Duma el 7 de abril de 2018. Sin embargo, aún no ha decidido si, junto con los países de la colación bombardeará o no posiciones estratégicas militares de ese país. Solo hasta que toda la información que tiene sea verificada, decidirá si pasa al acto.

Anunció también que ha tenido varias conversaciones telefónicas con el presidente ruso Vladimir Putin a quien le ha reiterado que su objetivo no es dañar el frágil equilibrio de esa región.

Los franceses no tendrán que esperar mucho para volver a ver al presidente en sus televisores. El domingo 15 de abril, Emmanuel Macron volverá a dar otra entrevista, esta vez a las 8h45 de la noche.

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