Cumbre de las Américas

Corrupción: un mal que afecta la gobernabilidad en América Latina

Los jefes de Estado debatirán sobre la corrupción en la Cumbre de las Américas, que se lleva a cabo los días 13 y 14 de abril.
Los jefes de Estado debatirán sobre la corrupción en la Cumbre de las Américas, que se lleva a cabo los días 13 y 14 de abril. Miguel Gutiérrez / EFE

Para el profesor de la Universidad de Columbia, Christopher Sabatini, la Cumbre de las Américas no será un mecanismo para erradicar la corrupción en la región. Sin embargo afirma que la misma puede ofrecer "luces" para corregir en el futuro.

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Los casos de corrupción como los de Odebrecht, Lava Jato, Transurbano, entre otros, han obligado a los presidentes del continente a empezar a buscar soluciones a este flagelo. En tal sentido bajo el manto de la Cumbre de las Américas que se desarrolla en Lima, se espera el debate en torno a este problema queha provocado la caída de gobiernos en la región.

La situación respecto al tema es preocupante. Un informe dado a conocer por la organización Latinobarómetro en el año 2016, expresa que la corrupción es el segundo factor que genera descontento entre los latinoamericanos hacia sus gobiernos.

“Discutir sobre la corrupción en esta cumbre, no podía ser más oportuno debido a todo el momento que se vive en la región”, declaró días atrás, Bruno Brandão, director ejecutivo de Transparencia Internacional Brasil, durante su participación en actividades previas a la Cumbre.

Precisamente, Transparencia internacional presentó en febrero su informe anual, donde se establecen los principales países con menos casos de corrupción. El mismo tiene a Canadá como el único país del continente americano ubicado entre los diez primeros.

Respecto a Latinoamérica, solo tres naciones se encuentran entre los primeros 50, siendo estas Uruguay (23), Chile (28) y Costa Rica (38).

No obstante, Nicaragua (151), Haití (157) y Venezuela (169) son las tres naciones que peores resultados ofrecieron en el análisis.

El informe, refleja que el trabajo para reducir la corrupción en el continente es arduo. Mientras ello ocurre, los estados buscan alternativas que permita castigar a los responsables en algunos casos.

Venezuela, uno de los países más afectados

Con un rango de 169 sobre 180, Venezuela es uno de los países peor evaluados en el informe de Transparencia Internacional. A pesar de que el gobierno de Nicolás Maduro ha rechazado las acusaciones en su contra y de la mayoría de funcionarios, el país presenta casos notables de corrupción.

“Lo peligroso de ser permisivos respecto al tema de la corrupción, es que no solo termina afectando a los grandes funcionarios, sino que se crea un sistema que se ve empujado a ello y desestabiliza toda la estructura de la función pública”, señala el analista político venezolano, Pedro Galvis, a France 24.

Por otro lado, Galvis, quien posee experiencia en la política venezolana, muestra su preocupación por la forma en que los ciudadanos se están acostumbrando a este problema, evitando que se generen denuncias al respecto.

“Hay un sector que siente y padece los estragos de la corrupción, pero específicamente en el caso venezolano, ven que no tienen opción alguna debido que hay una institucionalidad corrompida. Ante esto una parte de la ciudadanía prefiere callar, mientras que el resto lo ve como algo natural”, refiere el especialista.

Para Galvis, la razón por la que se debe atacar la corrupción de manera contundente es por el hecho de que afecta al ciudadano.

“El problema de la corrupción, es en buena medida que los recursos que deben ser usados para atender las necesidades de las personas son desviados para enriquecer a pocos. Ese delito debe ser tipificado como una falta a los derechos humanos”, afirma el analista.

Sabatini: “Se deben crear nuevas instituciones”

Por su parte, Christopher Sabatini, profesor de la Universidad de Columbia, no muestra mucho optimismo porque se puedan obtener importantes resoluciones a partir de la discusión del tema en la Cumbre de las Américas.

“Se debe tomar en cuenta que muchos de los jefes de Estado que acuden a la cita están cuestionados por casos de corrupción, entonces ellos no van a atarse las manos”, refiere el catedrático.

Respecto a los orígenes de la corrupción en América Latina, Sabatini expone diversos puntos de vista, pero hace especial énfasis en la flexibilidad de las legislaturas como un factor que ha facilitado la corrupción.

“El quiebre de los partidos aunado al hecho de la dificultad de aprobar leyes se conjuga con la falta de transparencia para procurar contratos. No hay un esfuerzo del gobierno para evitar la impunidad debido a la falta de un poder judicial comprometido”, señala Sabatini.

Lo que sí destaca el profesor universitario, es que la Cumbre de las Américas, podría sentar las bases para promover acciones conjuntas e “iluminar el camino” para lograr medidas que permitan erradicar la corrupción.

Por su parte, Sabatini es de la corriente de establecer en el continente una instancia a nivel judicial que permita castigar los hechos de corrupción en los diferentes países.

“La propuesta es una gran iniciativa, los gobiernos no tienen muchas ganas de solucionar el problema de la corrupción, más cuando muchos amenazan con retirarse de organismos de control internacionales. Ante ese debilitamiento, se debe trabajar en pro de un organismo que evite la impunidad en los casos de corrupción”, concluye el experto.

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