Conflicto en Siria

Reacciones en contra de la intervención de EE. UU., Reino Unido y Francia en Siria

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, durante la conferencia de prensa que ofreció en 10 Downing Street, Londres, el 14 de abril de 2018.
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, durante la conferencia de prensa que ofreció en 10 Downing Street, Londres, el 14 de abril de 2018. Simon Dawson / Reuters

Francia y el Reino Unido, las dos mayores potencias militares de Europa, se arriesgaron a alinearse detrás del presidente estadounidense Donald Trump para bombardear a Siria. Ahora necesitan asegurarse de que no sea contraproducente.

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Un día después del ataque militar conjunto entre tropas de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, sobre territorio sirio, hubo varias voces críticas dentro de esos mismos países que no estuvieron de acuerdo con la operación llevada a cabo durante la madrugada del sábado 14 de abril.

Además de considerar reprochable que apoyen a Donald Trump en una operación así, algunos temen que esto pueda causar mayor antagonismo al vecino imprevisible de Rusia, con quien han sufrido una crisis diplomática por el caso Skripal.

Theresa May deberá responder al Parlamento por la operación

En el Reino Unido, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, tildó de "legalmente cuestionable" la ofensiva militar, pues según él la primera ministra británica, Theresa May, debió haber buscado primero la aprobación del Parlamento antes de haber ordenado a las Fuerzas Armadas británicas que participaran en esta operación.

Downing Street, el despacho oficial de la primera ministra, publicó el domingo un documento legal en el que justificó la intervención británica en la ofensiva coordinada contra objetivos específicos del régimen sirio cercanos a Damasco y Homs, al considerarla "necesaria, proporcionada y legal".

May dijo que no había "otra opción" sino actuar rápidamente, sin tomarse el tiempo para retirar al Parlamento de su receso. A pesar de que May no tenía la obligación legal de solicitar la aprobación de los legisladores, los líderes de la oposición sugirieron que ella tenía la responsabilidad moral de hacerlo.

De hecho, según los opositores lo sucedido trajo a la memoria lo ocurrido en 2003 cuando el ex primer ministro británico Tony Blair respaldó al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su invasión a Irak.

Por eso, Corbyn advirtió que May podría enfrentar una reacción violenta en el Parlamento. Se prevé que la primera ministra, Theresa May, comparezca mañana ante el Parlamento para tratar la implicación británica en esta ofensiva militar.

Macron atacado por sectores de la derecha y la izquierda en Francia

El presidente francés Emmanuel Macron fue acusado de comprometer la independencia de un país que permaneció al margen de la invasión de Irak por el expresidente estadounidense George W. Bush en 2003.

"No podemos tolerar la normalización del uso de armas químicas", dijo Macron al lanzar la acción militar francesa, y dijo "un peligro inmediato para el pueblo sirio y para nuestra seguridad colectiva".

En Francia, Macron habló con el presidente ruso, Vladímir Putin, en vísperas de los ataques contra Siria, e insinuó que eran inminentes, según altos funcionarios franceses. Y tan pronto como terminaron los ataques, el canciller francés prometió mantener abiertos los canales de comunicación con Rusia. Sin embargo, en nueve días, Macron estará en Washington para su primera visita de Estado bajo la presidencia de Donald Trump.

A pesar de su escepticismo sobre Trump, muchos europeos se han unido en rechzar enfáticamente el uso de armas químicas en la guerra, ya que fueron utilizados por primera vez a gran escala en la Primera Guerra Mundial en Europa hace un siglo. El uso del gas fue prohibido pronto, y esa línea roja en la diplomacia no debe tomar color gris, según argumentan quienes están en contra de los métodos de guerra de las fuerzas del gobierno de al-Ásad.

Los congresistas estadounidenses protestan por la operación en Siria

"Al bombardear ilegalmente Siria, el presidente Trump ha negado una vez más al pueblo estadounidense cualquier supervisión o rendición de cuentas en esta guerra interminable", señaló la congresista republicana, Barbara Lee, que además enfatizó que es el Congreso y no el presidente quien tiene "el poder de autorizar la acción militar".

De hecho, 88 legisladores de ambos partidos (republicanos y demócratas) enviaron una carta a Trump en la que insistieron que antes de atacar o realizar cualquier tipo de operación o intervención militar debía obtener la aprobación de los senadores y representantes.

"Comprometer a nuestros militares en Siria cuando no existe una amenaza directa a los EE. UU. y sin una autorización previa del Congreso, violaría la separación de poderes que está claramente delineada en la Constitución", dice la carta.

Con EFE, AP y Reuters

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