Exjuez brasileño alimenta sueños de una candidatura fuerte de centro-izquierda

Anuncios

Brasilia (AFP)

El exjuez de la corte suprema de Brasil Joaquim Barbosa tiene 10% de intención de voto para las presidenciales de octubre, incluso sin haber decidido postular.

El hombre que para muchos podría ser el salvavidas de un país sumergido en una crisis política, buscó este jueves poner paños fríos sobre las expectativas, en su primera aparición pública tras afiliarse al Partido Socialista Brasileño (PSB), decisión que lo habilita a competir por el Palacio de Planalto.

"Aún no conseguí convencerme a mí mismo de que deba ser candidato. Persiste esa duda muy grande", dijo al terminar el mitín, rodeado por un enjambre de periodistas.

"No hay plazos. Es muy elástico, las convenciones (partidarias) son por agosto. Hay mucho tiempo aún", agregó Barbos, que presidió al Supremo Tribunal Federal durante el juicio por el escándalo de compra de votos conocido como "mensalao", que sacudió al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), hoy en prisión por otra causa.

A seis meses de unos comicios imprevisibles, particularmente luego de que Lula fuera arrestado este mes cuando lideraba holgadamente las encuestas, Barbosa alimenta las expectativas de quienes buscan una opción de centro o centro-izquierda, que aparece huérfana de un nombre con poder para traccionar votos.

Los sondeos muestran una gran pulverización del electorado y, sacando a Lula de la ecuación, cuya candidatura se volvió poco menos que una quimera, apenas el diputado de ultraderecha Jair Bolsonaro y la ambientalista Marina Silva consiguen superar claramente cifras de un dígito, con 17% y 15%, respectivamente.

El PSB negoció durante ocho meses con Barbosa y consiguió ficharlo el 6 de abril, cuando vencía el plazo estipulado. Y pese a su falta de experiencia política, la primera encuesta de Datafolha posterior al anuncio pareció dar réditos al partido de centro-izquierda.

Barbosa superó a políticos con una carrera consolidada, como el exgobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin (PSDB, derecha), o el exministro de Lula y Fernando Henrique Cardoso, Ciro Gomes (PDT, izquierda).

Para Carlos Siqueira, presidente del PSB, una candidatura del exjuez sería "una renovación, una oxigenación de la política nacional, que está tremendamente desgastada".

"Nos abrimos a traer a alguien de afuera del mundo de la política, pero que no esté contra la política, que entienda la vida a través de la política para encontrar una soluciona a la crisis", añadió tras la reunión en Brasilia.

Joaquim Benedito Barbosa Gomes se convirtió en el primer negro en llegar al Supremo Tribunal Federal en 2003 y luego en el primero en presidir ese cuerpo en 2012, dos años antes de retirarse.

Y no pocos sueñan con que este hombre que cumplirá 64 años el 7 de octubre, día en el que se celebrará la primera vuelta de las elecciones, pueda también llegar a la jefatura del Estado.