La ICAN ve las políticas nucleares de Rusia y EEUU tan peligrosas como las de Corea del Norte

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Ginebra (AFP)

Los recientes cambios de política en materia de armas nucleares en Estados Unidos y Rusia, con el aumento de los arsenales, constituyen un peligro tan importante como la amenaza nuclear norcoreana, consideró la organización antinuclear ICAN, premio Nobel de la Paz 2017.

En un encuentro con periodistas en Ginebra, Beatrice Fihn, responsable de la Campaña Internacional para la Abolición de Armas Nucleares (ICAN), se congratuló por la futura cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el dirigente norcoreano, Kim Jong Un, que Washington aspira a que sirva para que Pyongyang abandone sus ambiciones nucleares.

Pero también consideró que la atención debería centrarse más en el riesgo que representan Estados Unidos y otras potencias nucleares tradicionales, que recientemente se embarcaron en una "peligrosa escalada".

"Las nuevas políticas estadounidenses y rusas, que inflan los arsenales y crean nuevos tipos de armas nucleares más fáciles de utilizar, son cambios muy peligrosos", recalcó el jueves.

"Creo que son tan peligrosas como las amenazas nucleares de Corea del Norte", añadió.

Cinco de los nueve Estados nucleares del mundo -China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia- firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que será reexaminado en 2020.

Pero, según Fihn, estas potencias no respetan sus compromisos si no que, al contrario, están modernizando sus arsenales y dándole al armamento nuclear un papel más importante en sus estrategias de defensa.

La activista también denunció la retórica amenazadora del presidente Trump y otros dirigentes de potencias nucleares, algunos de los cuales "expresan amenazas explícitas de recurrir a armas de destrucción masiva para matar ciegamente a civiles inocentes".

Además, apuntó que ve "muy difícil" que Corea del Norte renuncie a su programa nuclear si Washington y las otras potencias continúan desarrollando sus arsenales.

ICAN ganó el premio Nobel de la Paz en 2017 por sus esfuerzos para negociar un tratado para prohibir las armas nucleares.

El texto, votado en julio de 2017, fue firmado por 58 países y ratificado siete veces. Se necesitan 50 ratificaciones para que pueda entrar en vigor.