Un exlíder guerrillero de Liberia, condenado a 30 años de cárcel en EEUU

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Nueva York (AFP)

Un exjefe guerrillero liberiano que emigró a Estados Unidos para escapar de su sangriento pasado fue condenado el jueves a 30 años de cárcel en Filadelfia, una sentencia inédita ligada a la guerra civil que devastó ese país de Africa Occidental entre 1989 y 2003.

Conocido como "Jungle Jabbah", Mohammed Jabateh, de 51 años, padre de familia y jefe de una empresa de transporte en Filadelfia (Pensilvania, este), fue declarado culpable en octubre de mentir a las autoridades estadounidenses sobre su pedido de asilo en 1998, y nuevamente al pedir su residencia permanente.

Ocultó al gobierno estadounidense sus actividades entre 1992 y 1995, cuando dirigía la facción "United Liberation Movement of Liberia for Democracy" (ULIMO), cometiendo asesinatos, violaciones, mutilaciones, canibalismo y manteniendo esclavas sexuales, según los fiscales estadounidenses.

Detenido en marzo de 2016, Jabateh no fue directamente inculpado por esos delitos. Pero durante su juicio, la acusación sentó en el banquillo a 17 liberianos para relatar las atrocidades cometidas por Jabateh y sus hombres.

La mujer de un jefe del poblado contó por ejemplo que los hombres de Jabateh mataron a su marido, y luego le trajeron su corazón en una bandeja con la orden de cocinarlo para Jabateh y sus soldados.

Jabateh "es responsable de atrocidades que tendrán efectos durante generaciones en Liberia", declaró el fiscal federal William McSwain tras la sentencia. "Creía que podía esconderse aquí pero gracias a la determinación y a la creatividad de nuestros investigadores, no pudo", añadió.

La pena es excepcional para Liberia, donde numerosas personalidades implicadas en la guerra civil ocupan aún puestos económicos y políticos importantes.

La instauración de un tribunal para los criminales de guerra implicados en un conflicto que dejó unos 250.000 muertos es un tema ultrasensible.

Provocó recientemente un incidente entre el nuevo presidente liberiano, George Weah, y un corresponsal de la BBC, Jonathan Paye-Layleh, que debió abandonar el país tras hacer una pregunta sobre el asunto.

Interrogado en Liberia el jueves, el periodista Hassan Bility, responsable de la asociación Global Justice and Research Project que busca hacer justicia sobre esos crímenes de guerra, saludó "un día feliz para las víctimas de atrocidades en Liberia".

"El gobierno liberiano aún debe asegurarse de que otros culpables sean llevados ante los tribunales", subrayó. "Aún no ha tenido el coraje de hacerlo". "Esperamos que el gobierno actual mantenga su promesa de que todos los culpables rendirán cuentas".