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Los sociademócratas alemanes se preparan para eligir a la primera mujer a la cabeza del partido

4 min
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Berlín (AFP)

Andrea Nahles debería convertirse este domingo en la primera mujer en presidir el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), con la misión de sacar de la crisis a la formación política más antigua del país.

Nahles, una divorciada de 47 años con 30 de militancia, va a lograr, salvo que haya cualquier imprevisto, convertirse en la líder del partido en un congreso excepcional que se celebra en Wiesbaden, en el oeste del país. La única incógnita es qué resultado obtendrá en las votaciones.

La elección de Andrea Nahles a la cabeza del SPD, actualmente en el gobierno, como parte de la "gran coalición", va a acentuar una tendencia nacional a colocar a mujeres a la cabeza de los partidos.

Por primera vez, también, los dos grandes partidos del país estarían dirigidos por una mujer, con Angela Merkel como líder de los conservadores.

Otras formaciones como la izquierda radical, los ecologistas y la extrema derecha también tienen a mujeres en puestos clave.

Andrea Nahles remplazará a Martin Schulz, ungido como líder en marzo de 2017, para luego conducir al partido a su peor derrota electoral de la posguerra, tras lo cual fue invitado por sus camaradas a dar un paso al costado.

La nueva dirigente deberá recoger los pedazos de una formación muy dividida, que concurrió a regañadientes a la "gran coalición" encabezada por la canciller Angela Merkel.

"Yo creo que puedo" hacerlo, dijo Nahles el viernes.

Sin embargo, una encuesta realizada por la televisión pública ARD mostró que la mayoría de los interrogados piensa lo contrario.

- "Creíble" -

"Como representante del 'establishment', Andrea Nahles no es necesariamente la mejor situada para lanzar una renovación" que el SDP necesita, dijo a la AFP Matthias Micus, analista del Instituto de Investigaciones sobre la Democracia Göttingen.

La política lleva dos décadas en las instancias que comandan el partido, que tiene casi 155 años.

Pero si se trata de reposicionarlo a la izquierda, esta madre de una niña de siete años, que tiene fama de ser cercana con el pueblo, es alguien creíble, dijo el experto.

Actualmente es la presidenta del grupo parlamentario del SPD en el Bundestag, y en el gobierno anterior se desempeñó como ministra de Trabajo.

En este cargo luchó por instaurar el salario mínimo, que fue algo revolucionario en Alemania. También logró imponer una nueva ley sobre las jubilaciones que incluye un apartado muy criticado que permite que en algunos casos las personas puedan recibir sus pensión a los 63 años, en lugar de la edad situada en 67 años.

Mi padre "llegó a los 73 años, con los hombros, la espalda y las rodillas rotas. Entonces cuando yo escuchó a profesores gandules hablar de la jubilación a los 70 años, eso me pone realmente en furia", lanzó en advertencia a los detractores de su reforma.

Nahles encarnó el espíritu combativo del SPD contra Merkel, cuando prometió a los conservadores que les iba a dar "una bofetada" en las elecciones.

Fiel a su estilo intenso, no es raro que termine los discursos sin voz.

"Tengo un temperamento que puede ser un poco sulfúrico", confesó en una entrevista al diario Süddeutsche Zeitung el sábado.

Divorciada, con una discapacidad parcial en la cadera después de un accidente, viaja regularmente entre Berlín y su localidad natal Weiler, en el oeste del país, para reunirse con hija, que está a cargo de su madre.

En un libro autobiográfico publicado en 2009, intentó mostrar un perfil más amplio de la faceta animal político.

Ahí se presentó como una mujer provincial, una católica ferviente y una persona para la cual su familia es lo más importante.

Una dicotomía que no es nueva. Cuando se graduó en 1989, había escrito en el libro de la clase que su carrera ideal era "ama de casa o canciller".

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