ACNUR critica la deportación de venezolanos desde Trinidad y Tobago

Anuncios

Ginebra (AFP)

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, lamentó este lunes la deportación por Trinidad y Tobago de más de 80 venezolanos que permanecían en un centro de detención de inmigrantes en Puerto España, incluidos solicitantes de asilo.

"El retorno forzado de este grupo de venezolanos es de gran preocupación", dijo el alto comisionado adjunto para la protección, Volker Türk, en un comunicado.

El funcionario de la agencia de la ONU recordó que las repatriaciones forzadas son una violación a la ley internacional.

"Estamos en contacto con las autoridades y hemos pedido una aclaración en el proceso legal que conllevó a la deportación de este grupo, para asegurarnos que Trinidad y Tobago continúa cumpliendo sus obligaciones internacionales", enfatizó Türk.

Un total de "82 ciudadanos venezolanos fueron repatriados voluntariamente a Venezuela con la asistencia" de la embajada de ese país, informó el domingo el ministerio de Seguridad trinitario.

Los deportados -53 hombres y 29 mujeres- fueron trasladados en un avión militar venezolano, tras ofrecerse de forma "voluntaria" a ser "repatriados", añadió la nota oficial.

Sin embargo, el comunicado de ACNUR de este lunes señala que "el grupo había sido mantenido bajo detención en Trinidad y Tobago y fue deportado del país el sábado, a pesar de que ACNUR había solicitado tener acceso a esas personas".

El alto funcionario recordó a Trinidad y Tobago que suscribió la Convención sobre los Refugiados de 1951 y que tiene el deber de cumplirla, específicamente en lo que se refiere a la no repatriación o expulsión, conocida como "non refoulement", de personas que necesiten protección internacional, sin considerar la forma en la que entraron al país.

En las últimas dos semanas, miembros del Servicio de Policía de Trinidad y Tobago y oficiales de inmigración detuvieron a venezolanos que permanecían ilegalmente, en redadas en el sur de esta isla, muy cerca de Venezuela.

Con una hiperinflación que treparía a 13.000% este año según el FMI y con escasez de alimentos y medicinas, decenas de miles de personas han emigrado de Venezuela, en una diáspora que ha encendido alarmas en varios países de la región.