Ley Inmigración

Asamblea Nacional de Francia aprueba en primera lectura polémica ley de migración y asilo

El texto fue adoptado en primera lectura por 228 votos a favor y la oposición de todos los partidos confrontados al oficialismo.
El texto fue adoptado en primera lectura por 228 votos a favor y la oposición de todos los partidos confrontados al oficialismo. © Gérard Julien, AFP

La Asamblea Nacional de Francia dio luz verde al proyecto de ley sobre asilo e inmigración con los votos de la mayoría oficialista pero con la oposición de la derecha y la izquierda.

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Fue necesario un trabajo dominical visto sólo en periodo de votación del presupuesto y 60 horas de debate para que la Asamblea Nacional francesa aprobara en primera lectura el polémico proyecto de ley de migración, una de las reformas emblemáticas de la administración Macron.

Al final el texto fue apoyado por 228 diputados oficialistas de La República en Marca (LREM) y por sus aliados de MoDem, y rechazado por 139 parlamentarios del partido Los Republicanos (LR) de derecha, del Frente Nacional (FN) de extrema derecha, y por toda la izquierda, es decir socialistas, comunistas y los insumisos del líder de extrema izquierda Jean-Luc Melenchon.

También se opuso el exsocialista y miembro de LREM, Jean Michel Clément, que decidió retirarse del grupo parlamentario del partido pues 14 de sus colegas opuestos al texto terminaron absteniéndose:

"En este debate como en otros no hice sino apelar a mi conciencia para justificar mi decisión”, declaró el político que corre el riesgo de ser expulsado por el jefe de la mayoría oficialista que amenazó con expulsión a cualquier que pudiera poner en riesgo la aprobación del proyecto.

Clément agregó que “en este proyecto no estoy seguro de que estemos enviando al mundo el mensaje universalista que siempre nos ha caracterizado”.

Desde derecha o izquierda la oposición denunció un voto “rápido” y pidió un nuevo escrutinio el 9 de mayo después de las vacaciones parlamentarias. Pero desde el inicio el ministro del interior, Gérard Collomb, imprimió al debate un carácter de "urgencia" dada la crisis migratoria europea.

A su juicio la administración Macron busca con esta ley limitar "una migración masiva" pero " al mismo tiempo garantizar el derecho de asilo sagrado”. Según el gobierno francés esta ley busca “facilitar la expulsión de las personas a quienes se le rechaza el derecho de asilo y la "acogida de los aceptados.”

Para unos, una ley "demasiado blanda" para otros, una medida "inhumana"

La derecha de LR criticó el texto como “demasiado blando” y lo tachó de “pequeña ley” de una mayoría “inmigracioncita”. Para la líder de ultraderecha Marine Le Pen, la ley facilita “una inmigración suplementaria hacia Francia”.

De su lado la izquierda habló de una ley "inhumana", y con “regresiones” como la duplicación del tiempo máximo de retención de los sin documentos a 90 días y la posibilidad que "niños sean también privados de libertad”. Los diputados LREM y MoDem que se opusieron denunciaron un atentado al derecho de defensa.

La Ong de derechos humanos Amnistía internacional no tardó en reaccionar al texto que calificó de “peligroso”. A su opinión el “delito de solidaridad”, incluido en el texto pero "suavizado" según el gobierno es “una espada de Damocles en la cabeza de militantes, ciudadanos y ONGs”. Durante esta crisis migratoria europea varios ciudadanos franceses fueron juzgados y multados por entregar su apoyo a migrantes sobre todo en la frontera franco-italiana.

A grandes rasgos la ley busca reducir de 4 a 3 meses el plazo para interponer una demanda de asilo desde la entrada en Francia. Se reduce de un mes a 15 días el plazo para recurrir una demanda de asilo rechazada. Se permite el alejamiento facilitado para las personas a quienes se les rechaza el asilo y que vienen de países seguros o que presentaban una segunda demanda, básicamente migrantes económicos. Se permite el intercambio de información entre el alojamiento de urgencia y la Oficina de Inmigración francesa para los demandantes de asilo y refugiados.

Las medidas más polémicas prevén aumentar al doble de 45 a 90 días la retención administrativa de las personas sin documentación. El gobierno quería llevarlo a 135 días. Y aumentar de 16 a 24 horas la duración de retención administrativa para verificar si una persona posee permiso de residencia. Se permite además dar ayuda al retorno a los extranjeros en retención.

Otras medidas más positivas podrían considerarse la extensión del permiso de residencia de uno a cuatro años para cierto tipo de refugiados y apátridas. Se refuerza la protección de jovencitas expuestas al riesgo de mutilación sexual. Para los niños, se extiende la reunificación familiar a hermanos y hermanas. Los demandantes de asilo que no hayan recibido respuesta a su pedido podrán trabajar en un plazo de seis meses y no nueve meses como ocurre actualmente.

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