EE. UU.-Francia

Emmanuel Macron visita Washington, en el primer encuentro franco-americano

El famoso choque de manos entre Donald Trump y Emmanuel Macron, el 25 de mayo de 2017, al margen de la cumbre de la OTAN en Bruselas, Bélgica.
El famoso choque de manos entre Donald Trump y Emmanuel Macron, el 25 de mayo de 2017, al margen de la cumbre de la OTAN en Bruselas, Bélgica. Mandel Ngan / AFP

Pese a estar en desacuerdo en numerosos temas, según los mandatarios, su relación es excelente. El presidente Donald Trump recibe este lunes a su homólogo francés en la primera visita de Estado a EE. UU. En juego están sus futuras relaciones.

Anuncios

Impresionado por la celebración del pasado 14 de julio a la que asistió en París, el presidente de EE. UU., Donald Trump, vio entonces una oportunidad en su homólogo francés: Emmanuel Macron, si se mira en lenguaje diplomático, será en efecto el primer mandatario extranjero de mayor importancia que Trump reciba en visita oficial en Washington, entre el 23 y el 25 de abril.

En ese intento de demostrarle a Macron su afecto y relevancia, el Jefe de Estado americano lo invitó en la noche de este lunes a Mount Vernon, la residencia del primer presidente George Washington, para "una cena a cuatro", con las primeras damas Melania Trump y Brigitte Macron.

Solo la elección del lugar es inédita y simbólica para la relación franco-americana. Es aquí donde el marqués de Lafayette, uno de los ciudadanos de honor para EE. UU., se reunió varias veces con su amigo George Washington que poseía la llave artesanal de la Bastilla, como símbolo de su mutua amistad.

"La relación franco-americana es cíclica", explica la investigadora en relaciones transatlánticas de la Brookings Institution de Washington, Célia Belin. "Hay momentos de buen entendimiento y otros en los que las cosas no han ido tan bien, como en 2003, sobre la disputa de la guerra en Irak. En este instante estamos en la cumbre de la relación entre ambos países", añade Belin.

Según amplia la experta, ambos mandatarios se llaman "una vez por semana", mientras que se conoce que Donald Trump no ha vuelto a hablar con la canciller alemana Angela Merkel en los últimos cinco meses.

Las razones de este entendimiento se encuentran en sus puntos comunes: "Podríamos pensar que todo está dispuesto para que estos dos hombres sean lo opuesto, ya que uno es un intelectual proeuropeo y liberal, mientras que el otro es un hombre de negocios, nacionalista y proteccionista. No obstante, estos dos outsiders tienen una misma trayectoria política, ya que hicieron a un lado a la élite política de su país, hasta alcanzar el poder, cuando nadie apostaba por ellos. Es ahí, en ese éxito recíproco, que se aprecian el uno al otro", comenta a France 24 la investigadora.

Una alianza militar

Otra razón, ligada al contexto internacional, explica también esta proximidad entre ambos. Francia se ha convertido en un aliado importante en temas como el acuerdo nuclear con Irán, la guerra civil en Siria, el clima, o las relaciones con China y Rusia. Asuntos que estarán sobre la mesa en las discusiones entre Donald Trump y Emmanuel Macron, según avanzó el Elíseo.

En el campo militar, Francia se ha acercado mucho a los americanos, especialmente tras la intervención en Mali, bajo el gobierno del socialista François Hollande; sin olvidar la última acción, junto a Reino Unido, sobre instalaciones sirias, con motivo del presunto ataque químico.

"Francia es hoy el aliado principal (en Europa) para EE. UU. en lo que concierne a cuestiones militares", afirma Célia Belin, que prosigue diciendo que "por mucho tiempo lo fueron los británicos, pero hoy están centrados en el 'Brexit'. Los franceses han demostrado su voluntad para luchar contra el terrorismo, y cuando Donald Trump critica a Europa por no invertir en Defensa, Francia da el ejemplo contrario".

En ese sentido, otra de las citas de la agenda será el 24 de abril cuando Emmanuel Macron visite el cementerio militar de Arlington y coloque flores sobre la tumba de un soldado desconocido. También tendrá que condecorar a veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

Los temas que los enfrentan

Pese a todo, la visita del presidente francés no borrará los temas que enfrentan a Francia y a EE. UU. Como por ejemplo el cambio climático y el Acuerdo de París o las recientes barreras arancelarias sobre el acero y el aluminio impuestas por Trump. El mismo Palacio del Elíseo se ha mostrado prudente a la hora de valorar resultados concretos que surjan de este viaje.

Sobre el clima, Francia continuará describiendo las consecuencias del calentamiento global, frente a un presidente americano abiertamente "clima-escéptico". Aunque su carta será dirigirse a la sociedad norteamericana, en gran parte movilizada para respetar los objetivos climáticos.

El 25 de abril, Macron se dirigirá a la sociedad civil, en un encuentro con estudiantes de la universidad de Georgetown. Será su oportunidad para argumentar con libertad sobre esos asuntos que lo alejan del presidente de EE. UU.

A corto plazo, "Irán y Siria, y las preocupaciones para la seguridad francesa", podrían hacer que se enfrentaran directamente. "El presidente Trump ha dicho que quiere retirar las tropas americanas de Siria, cuando la lucha contra el Estado Islámico termine. Mientras que Francia quiere permanecer para asegurar una mínima estabilidad en la región", estima Célia Belin.

Sobre Irán el conflicto es más próximo, ya que Trump ha amenazado con abandonar el acuerdo nuclear iraní a partir del próximo 12 de mayo, lo que va en contra del interés de Francia.

Por eso la investigadora tildaba de "excelente" las relaciones franco-americanas, pero también "frágiles". "Dependerá de las soluciones que alcancen los próximos seis meses sobre estos asuntos estratégicos".

Al margen de lo que suponga para EE. UU., esta visita a Washington es para Emmanuel Macron una oportunidad de asentar su imagen de líder internacional, presentándose frente al pueblo americano. El día miércoles 25 de abril, el presidente francés pronunciará un discurso (en inglés, durante unos 30 minutos) en el Congreso.

Antes que él, François Mitterrand, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy se prestaron a ese ejercicio. Macron no se dirigirá solo a un Jefe de Estado, sino a todo un parlamento, y a su vez a toda una nación, para hablar de la democracia, los valores y la amistad que unen a ambos países.

 

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24