La UE urge a Rusia e Irán a atraer a Damasco a la mesa de negociación

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Bruselas (AFP)

La Unión Europea urgió este miércoles a Rusia e Irán a presionar a su aliado Damasco a comprometerse en negociaciones que pongan fin a la sangrienta guerra civil siria, cuando la comunidad internacional promete miles de millones de dólares para ayudar a los civiles en el conflicto.

"Necesitamos en particular que Rusia e Irán presionen a Damasco para que acepte sentarse a la mesa bajo los auspicios de la ONU", dijo la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, a su llegada a la conferencia de donantes celebrada en Bruselas, la séptima de este tipo.

Para la UE, la única manera de lograr la paz para este conflicto, que desde marzo de 2011 ha dejado más de 350.000 muertos y millones de desplazados, pasa por un "proceso político" bajo el paraguas de la ONU, en palabras de Mogherini.

Los europeos están interesados en relanzar las conversaciones dirigidas por Naciones Unidas en Ginebra que en ocho rondas avanzaron poco, en parte por la falta de interés del régimen sirio de Bashar al Asad. Rusia, Irán y Turquía lanzaron además un proceso rival en Astaná.

Las declaraciones llegan al inicio del segundo día de conferencia sobre el futuro de Siria en Bruselas, con la participación de más de 80 países, grupos de ayuda y organismos de la ONU.

En la primera jornada, el enviado de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, advirtió de una catástrofe humanitaria inminente en la región de Idlib, un bastión rebelde que puede convertirse en el próximo objetivo del régimen tras haberse hecho con el enclave rebelde de Guta Oriental.

Reino Unido, representado por la secretaria de Estado para el desarrollo internacional, Penny Mordaunt, pondrá en su intervención en la conferencia el foco en Rusia, quien envió a su embajador ante la UE, Vladimir Chizhov.

"Al ejercer su veto en la ONU en 12 ocasiones [en resoluciones] sobre Siria, [Rusia] dio una bandera verde a Asad para perpetrar atrocidades (...) contra su propio pueblo", dirá Mordaunt, según su oficina, semanas después del supuesto ataque químico en la ciudad de Duma.