Medio Oriente

¿Por qué Teherán se negará a renegociar el acuerdo nuclear de Irán?

El presidente de Irán, Hassan Rohani, durante una visita una planta de energía nuclear en Bushehr en enero de 2015.
El presidente de Irán, Hassan Rohani, durante una visita una planta de energía nuclear en Bushehr en enero de 2015. Mohammad Berno / AFP

Emmanuel Macron y Donald Trump anunciaron el martes que querían pensar en un nuevo acuerdo sobre la energía nuclear de Irán. Una renegociación que sería "contraproducente", según el especialista de la República Islámica Thierry Coville.

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"¡Un acuerdo es un acuerdo!", así lo reiteró el presidente iraní, Hassan Rohani, quien se mostró ofendido el 25 de abril, un día después de que el mandatario francés, Emmanuel Macron, anunciara que había dialogado con su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre una posible renegociación del acuerdo nuclear de Irán.

Para Thierry Coville, un investigador del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris) y el autor de un informe que analiza las negociaciones con Teherán, la reacción de Rohani no es extraña. "Hay pocas posibilidades de que Irán acepte un nuevo acuerdo", explicó a France 24.

"Cómo esperar que los iraníes hagan concesiones si las partes opuestas no respetan el texto. Bajo estas condiciones, la idea de renegociar con Teherán sería contraproducente (…) Daría una muy mala señal incluso a Corea del Norte", aseguró el especialista de la República Islámica.

Irán abrumado por las sanciones de Estados Unidos

Los iraníes aún no han digerido el mantenimiento de las sanciones de los Estados Unidos contra ellos, a pesar del levantamiento de las medidas internacionales tras la entrada en vigor del Acuerdo de Viena. Hassan Rohani lo recordó, dirigiéndose al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, acusándolo de tomar al mundo como rehén con sus restricciones a los bancos que tendrían relaciones comerciales con Irán.

Teherán también critica regularmente a los países europeos por ceder ante la presión estadounidense sobre este punto. En su reacción, el dirigente estatal iraní también atacó a Emmanuel Macron, cuya declaración junto a Donald Trump no dejaría muy claro si tiene previsto sustituir el acuerdo celebrado en 2015 por uno nuevo o si debía respetar los compromisos y establecer, paralelamente, otro "más amplio".

Misiles iraníes: una cuestión de "soberanía nacional"

"Desde hace varios meses, yo diría que no es un acuerdo suficiente, pero nos permite tener el control hasta 2025 sobre las actividades nucleares", dijo Emmanuel Macron sobre el texto negociado en Viena en 2015. "No rompemos un acuerdo para ir a ninguna parte, tenemos que construir un acuerdo más amplio sobre Irán, para la estabilidad de la región", agregó el presidente francés.

Uno de los puntos del acuerdo que es problemático para el presidente francés es el del programa balístico iraní. En Washington, Emmanuel Macron dijo que quería "acabar con las actividades balísticas de Irán en la región".

El programa de misiles de corto y mediano alcance desarrollado por Teherán durante varios años es una cuestión de "soberanía nacional", explicó Thierry Coville. "Los iraníes lanzaron este programa balístico durante la guerra Irán-Irak, en el momento en el que fueron atacados por Saddam Hussein, la ONU no defendió y todos los occidentales estaban en contra de ellos. Tras contar con su propio sistema de defensa y no poder contar con nadie más que ellos mismos en caso de un ataque, no entienden cómo otros países quieren opinar sobre su soberanía nacional".

Sin embargo, señaló el investigador, "los iraníes no están cerrados sobre el tema, hay elementos de posible negociación". Recordó que los funcionarios iraníes acordaron este limitar el alcance de los misiles iraníes a 2.000 kilómetros, una concesión que tranquilizaría a Israel, que se mantendría fuera del alcance de las armas iraníes por debajo de esta distancia.

Irán se mantuvo fuera de las negociaciones internacionales

Otro punto sensible sobre el que Emmanuel Macron desea regresar durante las negociaciones futuras es el del control de la influencia geopolítica de Irán en la región (Yemen, Siria, Iraq y Líbano). Sobre este tema, "ya deberíamos aceptar desempeñar un papel constructivo para los iraníes en las negociaciones internacionales", dijo Thierry Coville. La condición previa sería invitarlos a la mesa de negociaciones cuando se celebren reuniones internacionales sobre la resolución de conflictos regionales, "lo cual no siempre es el caso", reiteró el investigador.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, que ha dicho en repetidas ocasiones que este acuerdo alcanzado por el Gobierno de Obama fue uno de los peores jamás firmados, ha quedado hasta el 12 de mayo en decidir sobre un posible restablecimiento de las sanciones económicas contra Irán. "Nadie sabe lo que voy a hacer el día 12", dijo el martes. "Creo que tendremos una gran oportunidad para hacer un acuerdo más grande tal vez (...) Pero veremos, veremos si hago lo que algunas personas esperan, sea o no posible para hacer un mejor acuerdo, con bases sólidas". Teherán no esperó hasta el 12 de mayo para reaccionar. En caso de una ruptura, Irán reanudará "enérgicamente" el enriquecimiento de uranio.

Este artículo ha sido adaptado de la versión original en francés

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