El islam radical, en el centro del debate sobre el antisemitismo en Francia

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París (AFP)

El temor a un resurgimiento del antisemitismo en Europa encuentra un eco particular en Francia, donde el islam radical y algunos pasajes del Corán son blanco de las críticas.

Dos cartas publicadas sucesivamente en la prensa francesa han reavivado las tensiones en un país que tiene a la vez la comunidad judía y la comunidad musulmana más grandes de la Unión Europea.

La primera carta, publicada el domingo en el diario Le Parisien, denunció la "radicalización islamista" que conllevaría a una "limpieza étnica silenciosa" de los judíos en algunos barrios populares, sobre todo en los suburbios de París.

Las 300 personalidades del mundo político, cultural y religioso que firmaron este manifiesto contra "un nuevo antisemitismo" pidieron también que "se eliminen los versículos del Corán que piden el asesinato o el castigo de judíos, cristianos y no creyentes" porque están "obsoletos".

Dos días después, en una carta publicada en el periódico Le Monde, un colectivo de treinta imanes rechazaron la idea "funesta" de que el Corán incite al crimen y se comprometieron a combatir la radicalización de una juventud "ignorante" tentada en cometer crímenes "en nombre del islam".

El tema de un aumento del antisemitismo en Francia resurge regularmente en el debate público, especialmente desde la ola de ataques yihadistas que sacudió al país en los últimos años y condujo a miles de judíos a emigrar.

Pero el manifiesto contra un "nuevo antisemitismo" se distingue ya que designa claramente a los presuntos culpables. "Recientemente, once judíos han sido asesinados, y algunos torturados, porque eran judíos por radicales islámicos", escribieron los firmantes, refiriéndose entre otros a la matanza en una escuela judía en Toulouse (sureste) en 2012, el ataque a un supermercado Kosher en 2015 y el asesinato en marzo de una octogenaria judía en París.

Los autores de la carta señalaron también que el 10% de los judíos que viven en la región parisina, "es decir alrededor de 50.000 personas, han tenido que mudarse porque ya no se sentían seguros en algunos suburbios".

- Estigmatizador -

"Frente al antisemitismo cultivado por el islam radical, una realidad cada vez más flagrante, se están levantando las voces, se están despertando las conciencias, se están pronunciando las palabras correctas. ¡Por fin!", dijo en un editorial el diario Le Figaro.

Pero el manifiesto contra un "nuevo antisemitismo" también levantó críticas. Primero entre los musulmanes que lamentan declaraciones "injustas" contra su religión, según las palabras del rector de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubakeur.

Se escucharon también críticas entre los partidos de izquierda. En la carta se cuestionaba también a "una parte de la izquierda radical que ha encontrado en el antisemitismo una excusa para convertir a los verdugos de los judíos en víctimas de la sociedad".

"Vivimos un largo tiempo en la negación para no estigmatizar a una población ya precaria", señaló en el diario de izquierda Libération Alain Finkielkraut.

En lo que se refiere al "antisemitismo de una parte de la izquierda radical" señalado en el manifiesto, el diputado del partido Francia Insumisa (izquierda radical Alexis Corbière dijo que no quiere entrar en la "polémica".

Otros responsables políticos de izquierda criticaron un texto "parcial" y "estigmatizador".

Entre ellos el expresidente François Hollande que en la víspera, en declaraciones radiales, dijo que no hubiera firmado el manifiesto "contra el nuevo antisemitismo" porque no comparte algunas de las "fórmulas" y "palabras" empleadas.