Los sindicatos europeos, debilitados pero esenciales para los trabajadores

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París (AFP)

Frente al aumento del desempleo y del individualismo, los sindicatos están perdiendo terreno en Europa, pero siguen siendo la principal arma contra las desigualdades salariales. "¡Es falso pensar que los sindicatos pertenecen al viejo mundo!", declara optimista Thiébault Weber, de la Confederación Europea de Sindicatos (CES).

Los sindicatos son "necesarios", sobre todo en lo que se refiere a la distribución de la riqueza, la reducción de las desigualdades o las condiciones de trabajo, enumera este sindicalista.

Sin embargo, el sindicalismo europeo debe hacer frente a un "gran desafío": defender el "sistema de protección social" que ayudó a construir, pero "sin una base como la que tenía antes".

La erosión de los sindicatos comenzó en la década de 1980. La tasa de sindicalización en Francia, Holanda, Irlanda, Reino Unido o Suiza cayó en más de un tercio, según la OCDE.

Economistas e investigadores explican este desamor por un auge del trabajo autónomo, el individualismo, el desempleo y la precarización del empleo. El instituto de investigación económico y social (Ires) lo explica también por el "debilitamiento de las relaciones con los partidos políticos" y "una disminución de los recursos" financieros.

No obstante, DGB (Alemania), CGT (Francia), CGIL (Italia), TUC (Reino Unido) y LOS (Suecia) siguen siendo "organizaciones de masa", muchas de las cuales tienen más miembros que algunos partidos políticos, apunta Weber.

En Europa, la tasa de sindicalización es muy variable y difícilmente comparable ya que los sistemas son muy diferentes. Bordea el 10% en Francia y en Polonia, el 20% en Alemania y en España, y alcanza cerca del 70% en Suecia y Finlandia.

En general, la fuerza del sindicalismo tiene un impacto en la igualdad social en estos países.

"Existe una correlación fuerte entre la tasa de sindicalización de un país y las reducciones de las brechas salariales", explica el economista Patrice Laroche, que examinó docenas de estudios sobre el tema en Europa y Estados Unidos.

En 2015, dos investigadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicaron un análisis que muestra que el declive de los sindicatos en los países ricos ha agravado las desigualdades sociales. Un declive que ha reducido "las capacidades de negociación" de los trabajadores, en beneficio de los accionistas y de aquellos con mayores ingresos.

- 'Invisibles' -

La tasa de cobertura de las convenciones son también importantes ya que "las condiciones salariales son más favorables cuando los trabajadores están cubiertos por una convención colectiva", asevera Werner Zettelmeier, del Centro de Información e Investigación sobre la Alemania contemporánea. Por lo general, es superior al 50%, pero en algunos países, como Austria, Francia o Eslovenia, se aproxima al 100%.

No hay que olvidar el poder de la negociación, que varía de un país al otro. El sindicato alemán IG Metall (2,3 millones de miembros) acaba de obtener un acuerdo que introduce la semana de 28 horas y un aumento de los salarios.

El poderoso sindicato industrial era "el único interlocutor frente a la patronal", señala Zettelmeier. La unión sindical es también común en España.

¿Y qué pasa con los trabajadores de empresas o sectores sin sindicatos? Estos empleados deben negociar directamente con sus empleadores. Y, o es "ultra competente" y "obtiene salarios superiores al mercado", o es "más precario" que los demás, resume Laroche.

Algunos trabajadores precarios se auto-organizan, con el apoyo de sindicatos.

Como "le Collectif" (el Colectivo) de mensajeros en bicicleta, creado en 2017 en Bélgica, que logró conservar varios empleos que estaban en riesgo.

En España, las empleadas que limpian hoteles crearon su propio colectivo, "Las Kellys" en 2016. "Nos organizamos al margen porque éramos invisibles, 'nada' para los sindicatos", dice a la AFP Angela, de la red de Madrid. Muy activas en las redes sociales y en las calles, consiguieron que se las reintegrara en las convenciones colectivas del sector hotelero en Cataluña y en las Canarias.