Pompeo critica a Irán en visita a sus aliados de Oriente Medio

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Riad (AFP)

El nuevo secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mostró la línea dura de su país respecto a Irán, y en particular al acuerdo nuclear de las grandes potencias con Teherán, en reuniones con dirigentes sauditas y antes de viajar a Israel, donde volverá a hablar del tema.

"Irán desestabiliza toda la región" y, "al contrario que la administración precedente, no descuidaremos la gran extensión del terrorismo iraní", declaró a la prensa Pompeo antes de abandonar Riad.

El secretario de Estado aeguró que Washington "continuará trabajando" con sus "aliados europeos" para corregir el acuerdo nuclear iraní de 2015. "Pero si no se puede alcanzar un (nuevo) acuerdo, el presidente ha dicho que se iría", recordó.

Su homólogo saudita, Adel Al Jubeir, abogó por un endurecimiento del acuerdo, en particular sobre el enriquecimiento de uranio y las inspecciones, y solicitó nuevas sanciones contra Teherán por su programa de misiles balísticos y su "interferencia en los asuntos de los países de la región".

Pompeo llegó el sábado a Riad, primera parada de su visita en Oriente Medio a los aliados clave de Estados Unidos. Después de Arabia Saudita viajará a Israel y Jordania.

El responsable de la diplomacia de Estados Unidos se entrevistó el sábado con Jubeir y cenó con el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán. Este domingo fue recibido por el rey Salmaá.

- "Momento crítico" -

En Jerusalén se reunirá al final del día con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En los días previos a este encuentro, Netanyahu confirmó que el acuerdo nuclear iraní será el gran tema de discusión.

"Creo que es importante que (Pompeo) venga a Israel en el marco de su primer desplazamiento oficial fuera de Estados Unidos como secretario de Estado", añadió el mandatario israelí, al inicio de la reunión semanal de su gobierno.

Contrario al acuerdo nuclear iraní firmado en julio de 2015, Donald Trump anunciará el 12 de mayo si "rompe" este texto duramente negociado entre Irán y las grandes potencias (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania), como ha prometido en repetidas ocasiones.

Pompeo asegura que el presidente no ha tomado todavía su decisión.

Recientemente nombrado como 70º secretario de Estado, el exjefe de la CIA tiene también otra misión, más personal: demostrar, con el fuerte apoyo de Trump, que la diplomacia estadounidense está de vuelta tras el complicado mandato de su antecesor, Rex Tillerson, súbitamente destituido en marzo y que nunca se ganó con la simpatía de Trump.

Exmilitar de 54 años, Mike Pompeo estuvo a la cabeza de la CIA desde enero de 2017 y pasó por un complicado proceso de confirmación parlamentaria tras su nominación por Trump a mediados de marzo.

Se enfrentó a la oposición de una mayoría de demócratas que denunciaba su actitud belicosa y declaraciones interpretadas como islamófobas y homófobas, así como al ala ultraliberal republicana, temerosa de sus ambiciones intervencionistas.

Trump calificó el jueves a Pompeo de "activo excepcional" para Estados Unidos en un "momento crítico".

- "Proveedor de armas" -

Al igual que Trump y Pompeo, Arabia Saudita es un feroz adversario de Irán, su gran enemigo en la región.

Riad lanzó en 2015 una intervención en Yemen, al mando de una coalición árabe, contra los rebeldes chiitas hutíes que ha provocado cerca de 10.000 muertos y generado "la peor crisis humanitaria del mundo", según la ONU.

El conflicto en Yemen poco a poco se fue convirtiendo en una "guerra subsidiaria" entre la sunita Arabia Saudita y el chiita Irán.

Pompeo reafirmó este domingo el apoyo total de Washington a su aliado saudita respecto a la intervención en Yemen.

Irán "es un proveedor de armas de los rebeldes hutíes en Yemen", afirmó Pompeo, acusando a la República Islámica de apoyar en Siria "al régimen asesino de (Bashar Al) Asad".