Saltar al contenido principal

El complejo pasado de Nueva Caledonia con el Estado francés

Emmanuel Macron durante una ceremonia de bienvenida a su llegada a Numea, Nueva Caledonia, el 3 de mayo de 2018.
Emmanuel Macron durante una ceremonia de bienvenida a su llegada a Numea, Nueva Caledonia, el 3 de mayo de 2018. Ludovic Marin / AFP

Emmanuel Macron inició su visita de dos días en el territorio francés. A seis meses del referendo de sobre la independencia del archipiélago, su presencia rememora las dificultades que ha podido tener el Estado para manejar las tensiones.

Anuncios

Del 3 hasta el 5 de mayo, Emmanuel Macron estará en Nueva Caledonia en el marco de una visita cargada de simbolismos. Este territorio francés del sur del Océano Pacífico tiene que pronunciarse el próximo 4 de noviembre sobre su futuro. Los ciudadanos del archipiélago tendrán que decidir si quieren convertirse o no en una nación soberana. Las últimas encuestas muestran una ventaja del voto a favor de la permanencia bajo la autoridad de Francia.

Los independentistas neocaledonios y el poder francés protagonizaron fuertes tensiones en el transcurso de las décadas. Nueva Caledonia fue designada como una colonia de Francia a partir de 1853 y las primeras demandas de independencia surgieron a finales de los años 70. Se conformó el Frente de Liberación Nacional y Socialista Kanak (FLNKS) en 1984 y se presenciaron los primeros hechos violentos el mismo año.

El apogeo de la violencia se sitúa en 1988 cuando miembros del FLNKS atacaron un puesto de policía en la isla de Ouvéa y secuestraron a 27 miembros de las fuerzas de seguridad. La respuesta del Estado fue contundente y violenta.

Hace treinta años, el 5 de mayo de 1988, el ejercito lanzó una ofensiva en la cueva en donde se encontraban retenidos los policías. Dos militares y 19 activistas kanaks murieron. Un derrame de sangre inédito que conmocionó el archipiélago y al resto del mundo.

La permanencia como territorio francés ganó el primer referendo celebrado en septiembre de 1987

En este contexto, tras la concesión de una amnistía por estos hechos, se firman los acuerdos de Matignon, el 26 de junio de 1988.

A pesar del primer referendo de septiembre de 1987, en el cual la permanencia como territorio francés obtuvo una aplastante victoria, se define una ruta de transición hacia un nuevo voto de autodeterminación.

Una de las misiones de Emmanuel Macron es entonces apoyar un epílogo favorable a Francia en el voto del 4 de noviembre de 2018 y así poner un punto final a décadas de relaciones agitadas.

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.