Saltar al contenido principal

En Marruecos, el Barça-Real Madrid desata pasiones como en España

Anuncios

Tánger (Marruecos) (AFP)

"¡La rivalidad Barça-Real es más fuerte aquí en Marruecos que en España!": para los hinchas de los dos gigantes de la Liga en el país norteafricano la pasión con la que viven cada Clásico compite con la que se desata en la otra orilla del estrecho de Gibraltar.

"Discutimos mucho, nos insultamos mucho, pero una hora después del partido lo olvidamos todo y volvemos a ser amigos", cuenta Abdelmalek, de 57 años, que aparca por unas horas su traje de presidente de una empresa de eventos de Tánger para vestirse una camiseta del Real Madrid, el equipo de sus amores.

Aunque el Clásico de este domingo (2-2 en el Camp Nou) resultaba descafeinado con el Barça ya campeón matemáticamente y el Real Madrid pensando más en la final de la Liga de Campeones, la polémica sobre el pasillo bastó para reavivar las brasas de la discordia en este rincón del norte de Marruecos y generar todo tipo de debates.

El Real Madrid optó por no hacer el pasillo, un reconocimiento con tradición para los equipos que recientemente se han proclamado campeones.

"Zidane me alivió con lo del pasillo. Hacía tres meses que esa cuestión no me dejaba bien, era una humillación. Tomó la decisión adecuada", afirma Abdelmalek.

Todo lo referente a Real Madrid y Barcelona es algo importante en Marruecos, como ocurre igualmente con sus respectivas superestrellas, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. De Casablanca a Kenitra son frecuentes los nombres de bares o establecimientos bautizados como "Real Café" o simplemente "Barcelona".

- "Para toda la vida" -

En Tánger, a 1.200 kilómetros del Camp Nou, la pasión también se desbordó el domingo.

En la ciudad marroquí más importante en el norte del país, a unos kilómetros de España, se habla en español de "gol", "campo" o "partido".

La lengua del fútbol aquí no es el dialecto del árabe ni el francés, sino el español. Y más vale reservar una silla para poder ver el partido por televisión, por la expectación que genera.

Nidal, "hincha del Barça desde siempre", no tiene ese problema. En el local de Tánger de la peña de Chaouen, este trabajador en un banco de 42 años puede seguir cómodamente con sus amigos y un proyector gigante el partido. Todo ello rodeados de camisetas de Messi colgadas en las paredes.

"Nos vemos casi todas las semanas aquí para seguir los partidos de la Liga, de la Copa (del Rey) o de la Champions League. Organizamos también un torneo anual entre las peñas (del Barcelona) en Marruecos y organizamos viajes a Barcelona para ir al Camp Nou", explica Nidal, entre dos gritos de ánimo para Andrés Iniesta.

Con 10 peñas contra 8, además de una escuela de fútbol impulsada por su Fundación, el Real Madrid tiene ventaja sobre el Barcelona en Tánger.

"El norte de Marruecos fue colonizado durante décadas por los españoles, lo que ha hecho que lo sigamos así. Durante los años 1970 y 1980 captábamos mejor la televisión española que la marroquí, así que seguíamos mucho más la Liga de España que la de Marruecos", recuerda Abdelmalek.

Para la próxima temporada quiere fundar su propia peña madridista.

La pasión por los Clásicos en Marruecos tiene su supervivencia asegurada.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.