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Los combatientes iraquíes, del frente de batalla al Parlamento

3 min
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Basora (Irak) (AFP)

Hasta hace poco combatían a los yihadistas, ahora cambiaron el uniforme de camuflaje y las armas por trajes impecables y octavillas electorales para librar la batalla de las legislativas en Irak.

En junio de 2014, cuando el gran ayatolá Alí Sistani (principal autoridad chiita de Irak) hizo un llamamiento al combate contra los yihadistas que habían llegado hasta las puertas de Bagdad, Falih Jazali no lo dudó. "Me quité la ropa de calle para vestir el uniforme militar e ir al frente", cuenta. Un mes antes había conseguido un escaño en el Parlamento.

Escaño que espera conservar tras haber formado parte -dice- de los que "lograron la victoria allí donde 66 países de la coalición internacional no conseguían ganar" frente al grupo Estado Islámico (EI).

Abdel Amir Najem también convierte sus hazañas en el frente en argumento de campaña. En junio de 2014, este exoficial de los servicios de seguridad se alistó como voluntario en el Hashd al Shaabi, unidades de movilización popular que se fueron integrando progresivamente en las fuerzas gubernamentales.

Najem se presenta en política por primera vez y lo hace como candidato por su región de Basora (sur),

"Después de la victoria, hay que combatir ahora a los terroristas de la política así como hemos luchado en el frente", afirma este cabeza de lista que lidera una alianza de tecnócratas y personalidades de la sociedad civil.

- "Queremos cambio" -

En su lista "Agrupación de los hombres de Irak" figuran médicos, abogados y personalidades locales, y en la de Jazali, la Alianza de la Conquista, los miembros del Hashd al Shaabi son legión.

Delante de una foto en la que posa al lado del jefe del Hezbolá chiita libanés Hasán Nasralá, este veterano cuenta con orgullo las batallas y muestra las heridas sufridas en combate en Siria, donde perdió el ojo derecho, y en Irak.

Como él muchos candidatos de su alianza proceden de distintos grupos armados de Irak.

Una ventaja nada desdeñable que podría convertirlo en uno de los ganadores de las legislativas del 12 de mayo.

"Quien se haya sacrificado por Irak será forzosamente un buen diputado", asegura Tareq Jabar, un funcionario de 55 años sobre estos candidatos que se pasaron del campo militar a la arena política.

De todas formas, señala Mahmud Yasin, un jornalero de 48 años, "queremos cambio". Desde la caída en 2003 del dictador Sadam Husein, tras la invasión liderada por Estados Unidos, "siempre vemos las mismas caras".

Con calculadora y libreta en mano, Amar Mufid, un estudiante de 24 años, también es partidario de la renovación, pero no a cualquier precio.

"Algunos usan el combate contra el EI en política pero lo que necesitamos son candidatos que actúen contra el desempleo", una plaga que afecta a uno de cada cinco jóvenes, dice.

- Corrupción, educación, desempleo -

Un argumento que los candidatos a las elecciones tienen muy en cuenta. La oficina de Jazali es un hormiguero de gente que intenta dar el toque final al programa.

"Ya junté 50 dosieres de casos de corrupción", la principal preocupación de los votantes, asegura Jazali. Además este comandante de las Brigadas Sayyed al Shuhada tiene dosieres sobre "economía, juventud, pobreza, vivienda, empleo, agricultura, industria".

"Incluso pasando tres años y medio en el frente, nunca he dejado de seguir la política", declara.

Para Najem la prioridad es la educación.

Para estas elecciones confiamos en "la conciencia de los electores", afirma por su parte Jazali, que cita el último mensaje del ayatolá Sistani, quien hizo un llamamiento a "las conciencias" de los votantes para sacar a "los corruptos y a los incapaces".

Este año, "las lealtades tribales, los intereses personales, las promesas, los proyectos fantasmas y las compras de votos" no tendrán cabida, espera Najem.

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