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"Brasil mira demasiado a Europa y EEUU", afirma cineasta en Cannes

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París (AFP)

La brasileña Beatriz Seigner ve el cine como una ventana al extranjero y con "Los silencios", presentada este viernes en Cannes, viaja a una isla amazónica donde los colombianos "viven" con sus muertos por el conflicto.

Después de haber rodado en India la primera coproducción indo-brasileña "Bollywood dream", seleccionada en una veintena de festivales, Seigner explora con una mirada de documentalista que no renuncia a la magia de la ficción un territorio mucho más cercano, pero no por ello más familiar.

"Brasil mira demasiado a Europa y Estados Unidos" e ignora la realidad de sus propios vecinos, explica a la AFP, con motivo de la selección del filme en la sección independiente de la Quincena de Realizadores.

Ella fue la primera en sorprenderse: ¿cuántos colombianos desplazados en Brasil viven traumatizados por haber perdido un allegado durante el conflicto con la guerrilla de las FARC?

"Los colombianos son la segunda comunidad de inmigrantes en nuestro país. Investigué, entrevisté a unas 80 familias y me di cuenta de la amplitud del fenómeno", dijo.

Al tiempo que el gobierno y las FARC iniciaban en 2012 un delicado proceso de paz, Seigner gestaba su película, volcada en el duelo, el capítulo más insufrible de medio siglo de conflicto.

- Fantasmas -

En la llamada "isla de la fantasía", un pequeño territorio anegado parte del año situado en la frontera entre Brasil, Colombia y Perú, Seigner dio con sus protagonistas.

A esta tierra de nadie llegaron durante años desplazados del conflicto que empezaban de cero, estableciendo una comunidad solidaria y que llora a sus muertos... conviviendo con ellos.

¿Cómo se puede seguir viviendo después del asesinato de un ser querido? Seigner da vueltas a ese desgarro a través de la historia de Amparo (Marleyda Soto), una madre que desembarca en la isla con sus dos hijos. En la chabola en la que vivirán, les estará esperando su padre (Enrique Díaz), desaparecido.

"Muchos colombianos, mientras no encuentran un cuerpo, siguen viviendo como si la persona siguiera viva: les sirven comida en la mesa, les piden consejos... Es una manera de mantener la esperanza y de lidiar con la pérdida".

Así, en paralelo al combate diario por hallar un trabajo, educar a los hijos y volver a componer lazos sociales, Amparo y el resto de habitantes lidian con sus "fantasmas".

Al margen de los dos actores, el resto del reparto son habitantes de la zona y muchos se interpretan a sí mismos, desde la abuela hasta el presidente de la comunidad. "Todo es real en la isla de la fantasía", asegura Seigner.

- Catarsis -

Para una de las escenas más sentidas y difíciles de lograr sin cámara, la cineasta reunió a guerrilleros, paramilitares y familiares, todos de duelo. Logró una catarsis.

"Quería que se expresaran. Les pregunté si podían perdonar. Resulta imposible para muchos, pero algunos se preguntan al menos cómo convivir. Admiro a los colombianos por plantearse estas preguntas", destaca Seigner.

"Los silencios" se benefició del apoyo de "Cine en construcción", una iniciativa de los festivales de San Sebastián y Cinelatino de Toulouse que ayuda a películas en fase de posproducción. Algunas de ellas han sido premiadas posteriormente en Cannes o Berlín.

El próximo trabajo de Seigner mantendrá su marca: rodará fuera, en África Occidental, un documental sobre los griots, contadores de historias y mediadores de conflictos.

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