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Irak: coalición chiíta lidera recuento de votos tras elecciones legislativas

Los partidarios iraquíes de la lista Sairun celebran con retratos del clérigo chiíta Moqtada al-Sadr, después de que se anunciaran los resultados de las elecciones parlamentarias en Bagdad, Iraq, el 14 de mayo de 2018.
Los partidarios iraquíes de la lista Sairun celebran con retratos del clérigo chiíta Moqtada al-Sadr, después de que se anunciaran los resultados de las elecciones parlamentarias en Bagdad, Iraq, el 14 de mayo de 2018. Thaier al-Sudani / REUTERS

La coalición Sairun, que respalda el clérigo radical iraquí Muqtada al Sadr y que se levantó en armas contra la invasión de EE. UU., lidera el primer recuento de votos oficial de las elecciones parlamentarias.

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La lista de Sadr fue la más votada en cuatro provincias, incluida Bagdad, con mucha distancia sobre la coalición encabezada por el primer ministro, Haidar al Abadi, que al momento ocuparía un tercer lugar, de acuerdo a los resultados anunciados por la comisión electoral. En Bagdad, con un 95 % del escrutinio de votos completado la coalición de Sadr, obtuvo 413.638 votos, casi el doble que el resto de listas, según consigna la agencia EFE.

El líder chiíta había cerrado una alianza con el Partido Comunista y otros partidarios seculares independientes, con los que Sadr colaboró en los últimos dos años en la organización de protestas contra la corrupción, que llegaron a poner en jaque al Gobierno de Al Abadi en 2016.

En segundo lugar quedó la lista Fath (Conquista) liderada por Hadi al Amiri, una milicia chiíta apoyada por Irán que participó en la guerra contra los yihadistas del grupo Estado Islámico y obtuvo hasta el momento 233.298 sufragios, según el conteo parcial de los votos emitidos en 10 de las 18 provincias iraquíes, de las cuales Sadr se impuso en cuatro.

Un posible freno al sectarismo en Irak

Los del sábado fueron los primeros comicios celebrados tras la derrota del autodenominado Estado Islámico y una de las principales características de estas elecciones fue que los iraquíes tuvieron la posibilidad de elegir a partidos y coaliciones que trascendían las divisiones étnicas y el sectarismo que caracterizó a la nación de oriente medio.

Catalina Gómez, corresponsal permanente de France 24 en Teherán y enviada especial a Bagdad, señala que un eventual triunfo de Muqtada al Sadr “significa que el pedido de cambio que habían realizado los iraquíes de incorporar caras nuevas a la política de su país era una realidad, porque esta coalición es la que realmente representa el fin del sectarismo y la inclusión de personas de diferentes tipos en la política nacional”. Para la periodista de France 24, la coalición de Sadr “ha roto todos los esquemas” y su triunfo es una gran sorpresa.

Un gobierno de coalición es la única alternativa

Ganar en Bagdad implica lograr una amplia representación en el parlamento dado que se trata de la mayor circunscripción electoral del país con 69 de los 329 escaños. Este triunfo le aseguraría al clérigo chiíta y sus partidarios una fuerte presencia legislativa, aunque no le garantiza una mayoría absoluta dado que el sistema político de Irak tiene un reparto confesional y étnico de los distintos puestos. El primer ministro debe representar a la mayoría chiíta en el país, la presidencia de la Asamblea Legislativa es para los suníes y la jefatura del Estado pertenece a los kurdos.

Por ese motivo, quien sea que gane la mayoría de los escaños debe negociar un gobierno de coalición, que deberá formarse dentro de los 90 días posteriores a la publicación formal de los resultados.

Una victoria de Sadr o un segundo puesto marcaría un regreso inesperado del clérigo, que cuenta con muchos seguidores entre los jóvenes y los pobres. El clérigo debe gran parte de su autoridad y popularidad a su familia. Su padre, el ayatolá Mohammed Sadeq al Sadr, fue asesinado en 1999 por desafiar a Saddam Hussein, mientras que el primo de su padre, Mohammed Baqir, fue asesinado por Hussein en 1980.

Las celebraciones estallaron en las calles de Bagdad después del anuncio de la comisión. Miles de partidarios de Sadr salieron a celebrar cantando, bailando y prendiendo fuegos artificiales en la capital mientras cargaban su foto y ondeaban banderas de Irak.

Estos son los primeros resultados oficiales de las elecciones celebradas el pasado sábado, en las que la participación fue históricamente baja, de 44,52 %, una cifra significativamente menor a las de las elecciones celebradas hace cuatro años.

Las cifras todavía pueden cambiar, ya que no incluyen los votos de casi 700.000 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes ni los de los iraquíes que residen en el extranjero, casi un millón de personas.

Con Reuters, EFE y AP.

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