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Los burundeses votan sobre una controvertida reforma constitucional

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Nairobi (AFP)

Los burundeses votaban este jueves en referéndum sobre un proyecto de reforma de la Constitución que permitiría al presidente Pierre Nkurunziza, de 54 años y en el poder desde 2005, permanecer al mando del país hasta 2034.

Los 11.076 colegios electorales abrieron a las 06H00 locales (04h00 GMT). Unos 4,8 millones de votantes están llamados a expresar su opinión hasta el cierre a las 16H00.

En las papeletas no figura ninguna pregunta, solo aparece la mención "referéndum constitucional de la República de Burundi de mayo de 2018", con las casillas del sí y del no.

Varios cientos de personas acudieron antes del amanecer al colegio electoral instalado en la escuela primaria de Ngozi II, en la provincia del mismo nombre, en el norte del país, de donde es originario el presidente Nkurunziza, constató un fotógrafo de la AFP.

"He venido al alba porque estaba impaciente por votar sí para consolidar la independencia y la soberanía de nuestro país", declaró a la AFP Miburo, un campesino treintañero.

Si se aprueba la reforma, la Constitución autorizará a Nkurunziza a presentarse a dos nuevos mandatos de siete años a partir de 2020. El resultado positivo de la votación parecía no causar ninguna duda, dado que las voces discordantes fueron acalladas.

El nuevo texto busca principalmente ratificar el control total del CNDD-FDD sobre las instituciones y concentrar aún más el poder ejecutivo en manos del presidente Nkurunziza.

Las autoridades temen sobre todo la abstención y han previsto una pena de "uno a tres años de cárcel" para quienes se pronuncien a favor de no votar.

La campaña para el referéndum estuvo marcada por los secuestros, los asesinatos o las detenciones arbitrarias, según organizaciones de defensa de los derechos humanos, que denuncian también la ausencia real de debate democrático.

También la comunidad internacional, incluidos la Unión Europea -primer donante de uno de los países más pobres del mundo-, Estados Unidos y la Unión Africana, condenaron este proyecto de reforma constitucional.

El CNARED, principal plataforma de oposición en el exilio, llamó al boicot. Los partidos de oposición interior y la coalición de independientes Amizero y'Abarundi ("Esperanza de los burundeses") llamaron a votar no, en lugar de al boicot por temor a represalias.

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