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"Durante años intentaron mostrarnos como mentirosos, enemigos de la iglesia"

José Andrés Murillo, luego de su encuentro con el Papa Francisco en Roma. 2 de mayo de 2018.
José Andrés Murillo, luego de su encuentro con el Papa Francisco en Roma. 2 de mayo de 2018. REUTERS/Stefano Rellandini

Varias víctimas chilenas de abusos sexuales por parte de eclesiásticos celebraron la decisión de los 34 obispos chilenos de presentar su renuncia al Papa, por su pésima gestión de los casos de pederastia. Entre estas víctimas, José Andrés Murillo.

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"Durante muchos años intentaron mostrarnos como mentirosos, como enemigos de la iglesia o de la sociedad", reaccionó José Andrés Murillo, víctima de abusos sexuales en el seno de la iglesia de Chile, tras la renuncia en bloque de los obispos locales. "Hoy, después de una investigación profunda que realiza la iglesia, se dan cuenta de que no solamente no somos eso sino que además tenemos razón en todas las demandas que hemos inciado."

Murillo es una de las víctimas que, en Chile, alzaron la voz para denunciar publicamente los abusos del influyente sacerdote Fernando Karadima, reconocido culpable de abusos sexuales sobre menores por una investigación interna del Vaticano. A principios de mayo, Murillo fue invitado por el Papa al Vaticano para hablar de estos casos.

Este viernes, tras reunirse durante tres días con el Sumo Pontífice en Roma, los 34 jerarcas de la iglesia chilena pusieron sus cargos a disposición. Una situación que celebra Murillo aunque recuerda que "fue fruto de una discusión que tuvieron con el Papa en la que él les dio un documento tremendamente fuerte".

En este documento de 10 páginas, que fue filtrado a la prensa chilena, Francisco acusa a los obispos chilenos de ser responsables de "graves defectos" en el manejo de los casos de abusos sexuales y de la consiguiente pérdida de credibilidad de la iglesia local. Se refiere a presiones ejercidas sobre quienes debían investigar los hechos, a la destrucción de pruebas y evoca "hechos delictivos" cometidos por los prelados.

En esta misiva, el Papa explica a los obispos que "no han estado a la altura de su cargo, que no han sido capaces de proteger a los niños, ya que han puesto a sacerdotes y personas acusadas o condenadas por abusos sexuales en cargos en contacto con otros niños", subraya José Andrés Murillo, hoy director ejecutivo de la Fundación por la confianza, que lucha contra el abuso contra menores.

"El Papa se da cuenta de que no solamente debe apartar a los obispos sino también hacer cambios profundos en las estructuras de poder en la iglesia católica", se felicita Murillo.

Obispos intocables

"Esto no es inédito", dijo por su parte a RFI el periodista español y especialista del Vaticano, Eric Frattini. En el pasado, por casos de pederastia, varios obispos irlandeses tuvieron que presentar sus renuncias, "no de una forma tan grupal pero con escaso tiempo entre éstas". Una situación similar también se presentó en Estados Unidos, recuerda el autor del libro "Los Cuervos del Vaticano".

Para el vaticanista, los obispos chilenos se creyeron "intocables". Cuando llegó Francisco a la cabeza de la iglesia católica, "el tema de los abusos venía encubierto por Juan-Pablo II y criticado por Benedicto XVI", explica Frattini. "Francisco decidió atajarlos".

El jesuita prometió la tolerancia cero y, en una gran reunión con todos los obispos del mundo, les recomendó tomar medidas en sus respectivos países. "En países como Perú, México o Costa Rica, los obispos tomaron medidas muy eficaces y tajantes contra casos de pederastia, pero ¿cual fue el único país que no ha hecho absolutamente nada? Chile", señala Frattini.

"Allí siguió habiendo casos de abusos en colegios religiosos, en parroquias... La iglesia chilena ha seguido intentando guardar toda la porquería en casa. Y ahora los obispos han descubierto que el Papa les había dado un voto de confianza y como no han cumplido con este voto de confianza, el Papa decidió cortarles la cabeza", apunta.

Lo más probable es que el Papa Francisco y la Congregación de los obispos en Roma no acepten la renuncia de los 34 jerarcas chilenos, sino, según la prensa local, de una decena de ellos. "En prioridad aceptarán las renuncias de quienes están directamente vinculados con casos de abusos sexuales y encubrimiento", indica el vaticanista.

Artículo de Lucile Gimberg de Radio Francia Internacional (RFI) en español.

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