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CANNES 2018

El japonés Hirokazu Kore-eda ganó la Palma de Oro por "Shoplifters"

El director Hirokazu Kore-eda, tras recibir la Palma de Oro 2018 por su película “Shoplifters”, en la ciudad de Cannes, Francia, el 19 de mayo de 2018.
El director Hirokazu Kore-eda, tras recibir la Palma de Oro 2018 por su película “Shoplifters”, en la ciudad de Cannes, Francia, el 19 de mayo de 2018. Jean-Paul Pelissier / Reuters

Un palmarés más en el Festival de Cine de Cannes, que concluyó su 71 edición este sábado. El jurado atribuyó la Palma de oro a “Shoplifters”, del japonés Kore-eda, mientras Jean-Luc Godard obtuvo la Palma Especial.

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Después de doce días de fuerte competición, el jurado presidido por la actriz Cate Blanchett decidió atribuir la Palma de Oro del 71° Festival de Cannes a “Shoplifters”, del realizador Hirokazu Kore-eda.

Muy acostumbrado a la competición, el japonés ganó así, a los 55 años, su primera gran recompensa cinematográfica con un drama familiar, un género que nunca dejó explorar, desde las cintas “Nobody knows” hasta “Nuestra hermana pequeña”, pasando también por “Tal padre, tal hijo”, el cual fue Premio del Jurado en 2013.

“Shoplifters”, en español “ladrones de tiendas”, se enfoca en la cotidianidad de una familia de ladrones que acoge en su humilde hogar a una niña maltratada por sus padres. El decimotercer largometraje de Kore-eda evoca la fuerza de los lazos que unen a los desocupados, los excluidos y los invisibles. Una Palma de Oro merecida (sin duda la mejor después de “La vida de Adèle” de 2013), en un palmarés bastante justo y de mirada talentosa

Más subida de nivel que el cine de Kore-eda, fue la cinta del estadounidense Spike Lee que se hizo con el Gran Premio del Jurado y el segundo peldaño del podio de la competición con “BlacKkKlansman”, una regocijante comedia que reconstruye la investigación de un policía afroamericano de los años 70 que logró infiltrarse en el Ku-Klux-Klan. Un premio evidentemente político por esta sátira que muestra al presidente Donald Trump como alguien que incita a las divisiones raciales que dañan aún a Estados Unidos.

Igualmente con un toque de denuncia, la libanesa Nadine Labaki obtuvo el Premio del Jurado con “Capharnaüm”, el drama sobre los niños de las calles de Beirut que conmovió a los festivaleros, pero dividió a la crítica.

Jafar Panahi, un ausente premiado

La italiana Alice Rohrwacher y el iraní Jafar Panahi comparten el premio a mejor guion con, respectivamente, “Lazzaro Felice” y “Three faces”, un hermoso road-trip minimalista sobre el cual planea la sombra de Abbas Kiarostami. Gracias a su hija que se presentó en el escenario del Gran teatro Lumière para recuperar el premio, el cineasta iraní, que tiene prohibido salir de su país, rindió homenaje a su difunto compatriota con quién estaba acostumbrado a mirar la ceremonia de entrega del Festival de Cannes en televisión.

Sin grandes sorpresas, el premio a la mejor dirección fue atribuido a Pawel Pawlikowski para el buen manejo en “Cold War”, una historia de amor en blanco y negro entre un pianista y una cantante separados por el Telón de Acero.

Por el lado de los actores, Marcello Fonte se luce en “Dogman” de Matteo Garrone con su papel de infeliz y asesino peluquero canino. Sobre el podio femenino, fue la kazaja Samal Yeslyamova la que fue honorada por su actuación en la oscura y agotadora “Ayka”, del ruso Sergey Dvortsevoy.

Godard, la otra Palma de Oro

Finalmente, le concedieron a Jean-Luc Godard (en realidad a su productora porque el cineasta suizo prefirió quedarse en casa) una Palma de Oro especial, creada por los miembros del jurado. Una recompensa que confirma que el realizador compete en otra categoría: la suya.

En resumen, todos los franceses que competieron se fueron con las manos vacías (si consideramos que Godard es ciudadano suizo). Con 21 realizadores en competición y solamente ocho premios a distribuir, algunos quedaron obviamente olvidados. Lamentamos la ausencia de “Plaire, aimer et courir vite” o llamada “Sorry Angel” de Christophe Honoré que firma su mejor película en mucho tiempo.

Otros realizadores rechazados: el chino Jia Zhang-ke y su poderosa “Les Eternels” (la ceniza es el blanco más puro) y el ruso Kirill Serebrennikov, autor de una implacable película musical sobre una banda de rockeros durante la URSS de Leonid Brejnev.

Pero el gran ausente del palmarés fue “Burning”, del surcoreano Lee Chang-dong, que firma un thriller sobre un enigmático triángulo amoroso. Una preciosidad del cine que merecía todos los premios del palmarés.

Más allá de los galardones, Cannes 2018 quedará marcado por la impresionante presencia del cine asiático. Mientras los estudios estadounidenses desertan cada año más en la Croisette para ir hacia la Mostra de Venecia. Agradecemos a los miembros del jurado el haber explorado territorios menos conocidos para componer el programa de un festival que se jacta de ser el más grande del mundo.

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