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Datos trimestrales del PIB deben exponer la fragilidad de la recuperación de Brasil (analistas)

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Río de Janeiro (AFP)

Los datos de crecimiento de Brasil en el primer trimestre deben confirmar el miércoles la fragilidad de la salida de la recesión, en momentos en que la huelga de camioneros y las incertidumbres electorales llevan a los economistas a revisar nuevamente a la baja sus proyecciones para 2018.

La estimación promedio de 24 analistas consultados por el diario Valor es de una expansión del PIB de 0,3% respecto al último trimestre de 2017, cuando había crecido 0,1%.

Aunque a primera vista el número marca una mejora, representa un enfriamiento respecto al 1% que se esperaba a inicios de año. Y es que entre tanto se divulgaron "una serie de indicadores que muestran una pérdida en el ritmo de crecimiento en la industria y los servicios", explica Mauro Rochlin, economista y profesor de la Fundación Getúlio Vargas (FGV) de Rio de Janeiro.

El Índice de Actividad Económica del Banco Central (IBC-Br), que sirve de previa a los datos del PIB publicados por el instituto de estadísticas IBGE, retrocedió 0,13% en el primer trimestre.

El gobierno del presidente Michel Temer redujo este mes de 2,97% a 2,5% su previsión de crecimiento en 2018; y el mercado recortó la semana pasada la suya, de 2,5% a 2,37%, indica la encuesta Focus realizada por el Banco Central.

La pérdida de ímpetu de la economía brasileña, que creció 1% en 2017 después de dos años de recesión, refleja según Rochlin "la poca confianza de los inversores en la recuperación, a causa de un escenario político muy incierto".

Brasil celebrará elecciones presidenciales en octubre, y hasta ahora ningún candidato partidario de los ajustes fiscales que reclama el mercado aparece como favorito.

El economista André Perfeito, de la consultora Spinelli, atribuye igualmente la ralentización al escaso impacto del ciclo de doce recortes de las tasas de interés en la economía real, que cayeron de 14,25% en octubre de 2016 a 6,5%.

"Imaginábamos que las tasas bajas iban a llegar al consumidor final", pero eso no ocurrió, afirma el analista, que prevé un crecimiento trimestral nulo (0%).

- Impacto de los bloqueos -

La desaceleración debería acentuarse en el segundo trimestre, después de la huelga de camioneros que desde hace nueve días provoca desabastecimiento de combustibles, insumos y alimentos en todo el país.

"Nos preocupan los impactos [de los bloqueos de carreteras] en la población (...), porque pueden afectar a diversos sectores de la economía", alertaba el viernes pasado, en el quinto día de huelga, el ministro de Hacienda, Eduardo Guardia.

Los medios económicos barajan ya la posibilidad de un crecimiento del PIB inferior al 2% este año. Perfeito cree que será de 1,6%.

Pero el consultor opina que Brasil tiene capacidad de sobreponerse a esta coyuntura, dado que "no tenemos crisis del sector externo y que la inflación está relativamente bajo control".

"Nuestro problema no es económico, es político, y la buena noticia es que las elecciones se aproximan" para resolverlo, agrega, sin precisar cuáles serían a sus ojos los candidatos capaces de gestionar las complejidades de Brasil.

Otro aliento llegó el martes, con el anuncio del primer retroceso en cuatro meses del índice de desempleo, que cayó dos décimas, a 12,9% en abril. Aunque aún hay 13,4 millones de desempleados.

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