Saltar al contenido principal

Tensa conmemoración de un atentado antiturco en Alemania

Anuncios

Berlín (AFP)

Berlín y Ankara conmemoran el martes uno de los peores atentados racistas de la Alemania de postguerra perpetrado hace 25 años, en un contexto de emergencia de la extrema derecha y de tensiones entre ambos países antes de las elecciones turcas.

El 29 de mayo de 1993, un incendio de origen xenófobo en Solingen, en el oeste de Alemania, causó la muerte de cinco turcos de edades de 4 a 27 años. Las imágenes del inmueble calcinado dieron la vuelta al mundo y escandalizaron en Alemania.

Los autores, cuatro jóvenes neonazis, fueron condenados a entre diez y 15 años de prisión.

Este martes, la canciller Angela Merkel y el ministro turco de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, estarán presentes en los homenajes a las víctimas 25 años después del drama.

Oficialmente, el jefe de la diplomacia turca está presente en Alemania para participar en esta ceremonia.

Pero, a menos de un mes de las elecciones legislativa y presidencial del 24 de junio en Turquía, su presencia genera gran reticencia en Alemania.

Los detractores del gobierno turco temen que el ministro aproveche la ocasión para hacer campaña en favor del presidente Recep Tayyip Erdogan ante la comunidad turca de Alemania.

Esa comunidad, de tres millones de personas --y 1,4 millones de electores-- es la mayor diáspora turca en el mundo, y constituye un tesoro electoral para Erdogan, que aspira a un segundo mandato pero que, según los sondeos, puede perder la mayoría absoluta.

- Nada de política -

Berlín ha prohibido a los responsables políticos que hagan campaña en Alemania, tal como ya lo prohibió en 2017 en la campaña para la ampliación de los poderes del presidente turco.

Ello provocó la cólera de Erdogan y una crisis entre Ankara y Berlin, aunque ambos países han iniciado recientemente un acercamiento.

Entre las voces contrarias a esa recuperación política está la de Mevlüde Genc, de 74 años, que perdió a sus dos hijas, sus dos nietas y a una sobrina en el incendio.

"Quiero rendir homenaje a mi niñas muertas. No quiero nada de política" declaró.

El presidente de la República Frank-Walter Steinmeier, máxima autorirad moral en Alemania, denunció el "atroz acto" de 1993 y prometió "proteger" a todos los ciudadanos.

Esa advertencia se produce en plena emergencia de la extrema derecha en Alemania. Sus discursos antimigrantes y antimusulmanes permitieron un espectacular ingreso de la AfD (Alternativa para Alemania) en el parlamento el pasado mes de septiembre.

Este movimiento, que congregó el domingo en Berlín a 5.000 de sus simpatizantes en una manifestación --frente a 25.000 contramanifestantes-- aprovecha la ola de miedo que genera desde 2015 la llegada a Alemania de más de un millón de solicitantes de asilo, y multiplica las provocaciones contra los turcos, primera comunidad inmigrante del país.

En febrero, un cargo del AfD causó gran revuelo al calificar a los turcos de Alemania de "mercaderes de comino" y de "camelleros".

Recientemente una jefa de este partido, Alice Weidel, fue reprendida por el presidente de la cámara de diputados por haber atacado desde la tribuna a "mujeres en burqa, muchachas veladas, hombres armados y otros inútiles" que amenazan, según dijo, la prosperidad alemana.

"Observamos con preocupación que el racismo, la xenofobia y la islamofobia están en auge" en Alemania un cuarto de siglo después de Solingen, indicó el lunes el ministerio turco de Exteriores en un comunicado.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.